Llenos de fervor y alegría, miles de devotos de Santo Domingo de Guzmán acompañaron este 4 de agosto el tradicional recorrido de la milagrosa imagen por los barrios orientales de la capital. La peregrinación partió de la iglesia parroquial para adentrarse en las concurridas calles del mercado Oriental, pasando posteriormente por los sectores de Tenderí, Ciudad Jardín y San José Oriental, entre otros barrios capitalinos. José Alarcón , presidente del Comité Tradicionalista de Cargadores de Managua, refirió que hoy llevan «al santo hacia todos los barrios orientales, vamos a visitar a los enfermos y aquellos devotos que ya no pueden venir a la iglesia, llevarles ánimo y esa fe nos mueve hacia Minguito . Agradecemos a la Policía Nacional porque son los garantes del orden y que la gente viva sus fiestas en paz ” .
Más noticias aquí: Nicaragua alcanza un acopio de 11.3 millones de kilogramos de plátano Como parte de la solemnidad que se celebra cada 4 de agosto, los promesantes acudieron al templo luciendo vistosos trajes de huipil . Al ritmo de los sones interpretados por las bandas filarmónicas , los fieles bailaron manifestando su entusiasmo y devoción durante todo el trayecto. Promesantes renuevan su fe y agradecimiento “Junto a mi hija y nietas venimos a bailar a Santo Domingo, él me sanó de una enfermedad pulmonar, me habían desahuciado y aquí estoy, vivo, lleno de fe y bailándole a mi santo. Nosotros nos pintamos de rojo y nos vestimos de indios, como un agradecimiento a Minguito por haberme sanado, yo le he enseñado a mis hijos y nietos a respetar al santo y a creer en él”, dijo Guillermo Zapata , promesante.
Leer más: INIDE presenta los resultados de la Encuesta de Empleo Mensual de junio de 2026 La jornada también estuvo marcada por las muestras de gratitud de quienes pagaron promesas por milagros recibidos y por peticiones especiales de quienes han seguido con esta herencia cultural y religiosa de sus padres y abuelos. Juan Dávila , expresó que “tengo mucho que agradecerle a Santo Domingo , por eso es que todos los años me pinto con aceite negro y le bailo en este día. Santo Domingo sanó a mi abuelita, hizo el milagro que ella volviera a caminar, además, protegió a mi niña durante su parto, por eso es que vengo con mucha fe y agradecimiento porque es un santo milagroso, que escucha nuestras peticiones” . Puede interesarte: El Ministerio de Hacienda y Crédito Público da a conocer el informe sobre Estadïsticas de Finanzas Públicas Entre la quema de cohetes y la algarabía, la feligresía reafirmó un año más su fe y tradición en ambiente de respeto y júbilo popular , demostrando que en Nicaragua la fe es la mayor fortaleza de las familias.