Bogotá — La decisión del Banco de la República de mantener su tasa de interés en 12% enfrenta ahora una nueva prueba con los próximos datos de inflación. Mientras Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, considera prudente que la Junta conserve margen de maniobra ante los riesgos que vienen, Julio César Romero, economista de Corficolombiana, advierte sobre el posible impacto de la decisión en la credibilidad del Emisor. Entre tanto, Felipe Campos, gerente de Estrategia e Inversión de Alianza Valores, centra la discusión en la posición del miembro de la Junta que no acompañó un aumento de la tasa. Para Velandia, el mercado no necesariamente debería reaccionar negativamente frente a nuevos datos de inflación, debido al nivel que ya alcanzó la tasa de interés. “Yo creo que el mercado no necesariamente va a reaccionar negativamente a los datos de inflación.
De todas maneras, hace rato venimos discutiendo que la tasa de interés ya es lo suficientemente contractiva”, dijo. El director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital señaló que las dos principales razones detrás de las recientes subidas de la tasa fueron el salario mínimo y el deterioro fiscal. Sin embargo, sostuvo que el comportamiento reciente de la prima de riesgo y del dólar modifica el escenario. “En la medida en que la prima por riesgo ha caído tan fuerte a raíz de las elecciones, y el dólar lo ha seguido, definitivamente creo que eso abre la puerta a que pueda haber algo de espera por parte del Banco de la República”, afirmó. Velandia también se refirió al espacio que podría necesitar la Junta ante el eventual impacto del fenómeno de El Niño sobre la inflación. “Me parece muy prudente que, a las puertas del peor momento, tal vez, del Fenómeno de El Niño, se den el espacio para tener grados de libertad en caso de que toque volver a subir la tasa”, señaló.
El analista explicó que una subida adicional antes de conocer la evolución de los precios podría reducir ese margen de acción. “Si hubieran subido la tasa a 12,50% y empiezan a salir datos muy feos de inflación a partir de septiembre u octubre, que es cuando se espera el impacto más fuerte del fenómeno de El Niño, se quedan sin balas”, dijo. Velandia también destacó la diferencia entre la tasa real que enfrenta actualmente la economía y la estimación de tasa neutral real del equipo técnico. “No creo que el mercado lo tome muy negativamente porque, si uno mira las expectativas de inflación, hoy por hoy la tasa real ex ante es de alrededor de 7 puntos, o un poquito menos cuando uno mira a 12 meses”, afirmó. Y agregó: “Eso es un nivel de contracción enorme, cuando uno habla de que incluso el equipo técnico plantea que la tasa neutral real es de 3,2%”. La lectura de Julio César Romero es distinta.
El economista de Corficolombiana espera que la inflación se estabilice alrededor de 6,14% anual en julio, aunque posteriormente volvería a acelerarse. “Esperamos que la inflación se estabilice alrededor de 6,14% anual en julio, haciendo una pausa transitoria en la tendencia alcista. Sin embargo, posteriormente volvería a acelerarse y cerraría el año en 6,8%”, dijo. Romero señaló además que la decisión de la Junta lo sorprendió tanto por el comportamiento de la inflación como por las expectativas de precios. “La decisión de la Junta del Banco de la República nos sorprendió, no sólo porque la inflación está subiendo, sino también porque las expectativas de inflación a uno y dos años continúan desancladas”, afirmó. Para el economista, este comportamiento tiene una implicación sobre la percepción del banco. “Esto podría debilitar aún más la credibilidad del banco”, agregó.
Felipe Campos, por su parte, enfocó su análisis en la votación de la Junta y en la posición de uno de sus integrantes. “En junio ya tuvimos una sorpresa al alza. El tema es que, desde la visión técnica, no hay dudas de que una tasa de 12% puede ser baja. Esto lo sabemos por la posición de la Gerencia Técnica y por los tres votos a favor de un aumento”, señaló. Campos explicó que la discusión está relacionada con la función de reacción de uno de los miembros de la Junta. “El punto está en la función de reacción de un solo miembro de la Junta, que, al parecer, le da valor a los desajustes que puede estar generando el dólar en el aparato productivo y a si, eventualmente, esto puede ayudar a contener la inflación”, dijo.
En ese contexto, Campos planteó que el comportamiento de los precios en julio todavía tendría que incidir sobre esa posición. “A lo que voy es que una inflación alta en julio todavía tiene que convencer a ese único miembro”, concluyó.