Puede que el nombre de Samara Weaving no sea ampliamente conocido por quienes rehúyen el cine de terror, pero la actriz australiana se ha ganado a pulso ser una de las mejores intérpretes de su generación. De hecho, ha pasado de ser una "scream queen" a convertirse en una de las caras visibles del UCM, al menos en su vertiente mutante, tras su fichaje como Emma Frost para la próxima película centrada en los X-Men, ahora que los derechos pertenecen a Disney. Eso sí, las aficiones de Weaving no pasan solo por ponerse delante de una cámara, sino que la sobrina del mítico Hugo Weaving (Elrond en El Señor de los Anillos) lleva toda la vida con un mando en las manos y, si hay un juego que se ha ganado su respeto y admiración, ese es Red Dead Redemption. La actriz australiana, que recientemente estrenó Ready or Not 2: Here I Come y Over Your Dead Body, ha hablado con Polygon sobre su amor por los videojuegos desde bien pequeña.
Aunque hoy viaja con una PS5 en la maleta a cada rodaje y reconoce que prefiere quedarse jugando, ya sea en el hotel o en su caravana, antes que salir con el resto del reparto, Weaving explicó que su infancia fue muy distinta a la de muchas de sus amigas. Sus padres no le permitían tener consolas porque preferían que pasara el tiempo leyendo o jugando al aire libre, así que descubrió este mundo en casa de una amiga y, más tarde, gracias a su primer novio, empezó a jugar a los clásicos de Nintendo. Aun así, recuerda con especial cariño las partidas a Los Sims y un antiguo videojuego de Monty Python que jugaba junto a su padre. "En cuanto descubrí el truco 'motherlode', se acabó. Con 'motherlode' podía hacer cualquier cosa", añadió hablando de Los Sims.
De hecho, de la saga de Maxis habló largo y tendido, pero más bien para poner en duda la cordura de quienes disfrutaban asesinando a sus Sims de las formas más creativas. "¿Sabéis esa gente que disfrutaba matando a sus Sims? Construían una piscina, quitaban la escalera o los encerraban con un horno defectuoso para ver cómo ardían... Creo que deberíamos hablar de ellos", citó. Eso sí, lejos de estos simuladores de vida, la actriz australiana, ganadora de un Critics' Choice Award en 2018, también aseguró que juega o ha jugado a Mortal Kombat, Street Fighter y God of War, aunque admite que prefiere los mundos abiertos; de ahí que Assassin's Creed también sea una de sus sagas favoritas. "Cuando me invitaban a cenar o a ir de compras, respondía: 'No, estoy jugando a Assassin's Creed.
Lo siento'", recordó. Red Dead Redemption es la verdadera joya en su colección Sin embargo, fue la obra de Rockstar Games la que le robó la mayor parte de sus elogios. "Qué juego. ¿Hay alguno mejor? No lo creo", comentó refiriéndose a Red Dead Redemption. Weaving explicó que empezó a jugar después de ver a su marido disfrutar de él durante la pandemia y terminó convirtiéndose en su juego favorito, sobre todo por la historia, la exploración y la búsqueda de los animales legendarios.
De hecho, parece que tiene en mayor estima la primera entrega que Red Dead Redemption 2, del que reconoció que hay aspectos que no le convencieron. "Quiero atracar bancos y montar un tiroteo en un salón, no estar construyendo una valla", bromeó sobre la secuela. Hoy, con una carrera en Hollywood mucho más asentada y un futuro en uno de los grandes escaparates del cine mainstream actual, Weaving reconoce que es más difícil que nunca encontrar tiempo para jugar. Aun así, recordó que durante su embarazo llegó a pasar horas frente a la consola aprovechando el tiempo libre, mientras que ahora apenas puede hacerlo por el cuidado de su hija. Eso sí, tiene claro cuál es su plan de futuro: criar a una nueva jugadora. "Será gamer.
Ese es el plan", concluyó.