En el Pabellón José Joaquín Puello, Oñate sostuvo la respiración de la grada y, en el último intento del envión, levantó 158 kilogramos para arrebatar el título ante el empuje del dominicano Luis García, segundo con 153. La barra, dócil y rebelde a la vez, coronó la voluntad del cubano en un cierre dramático que dejó el bronce al colombiano Duvan Ferrer, quien llegaba con el pulso caliente tras dominar el arranque. En el primer acto de la tarde, Ferrer se había llevado el oro del arranque con 123 kilogramos, reafirmando una racha dorada que incluye títulos en Juegos Bolivarianos, Campeonato Suramericano y el preclasificatorio rumbo a estos Juegos. Oñate, consistente y sereno, aseguró la plata del arranque con 121 kilogramos, prolongando el hilo competitivo que lo vio subir tres veces al podio —todas de plata— en el reciente Campeonato Panamericano de Panamá.
El dominicano García, campeón mundial juvenil, sostuvo el bronce del arranque con 119 kilogramos y luego volvió a escena para presionar hasta el final en el envión, donde su 153 quedó a un suspiro del milagro. mar/blc