El incendio de 120 hectáreas (1200 dunams) de olivares y huertos frutales de la ciudad fronteriza de Yaroun, en el distrito de Bint Jbeil, forma parte de las medidas hostiles que lleva a cabo Israel, a pesar de las conversaciones mediadas por Estados Unidos entre Beirut y Tel Aviv. El presidente del municipio de Yaroun, Hafez Ghacham, declaró al periódico libanés L'Orient-Le Jour que los residentes no pudieron hacer más que observar cómo el fuego consumía olivos centenarios durante más de 36 horas ya que las tropas israelíes impedían el acceso a las zonas afectadas. “Se me partió el corazón al verlo. Junto con varios vecinos, vimos arder los campos hasta que no pudimos evitar llorar”, lamentó Ghacham y agregó que “las casas se pueden reconstruir, pero los viejos olivos tardarán décadas en recuperar su estado anterior”. Ghacham describió la destrucción como un ataque contra la historia, la identidad y el sustento de Yaroun, señalando que los olivares habían sido cultivados por generaciones de familias locales. 🤳 L'armée israélienne a incendié de vastes oliveraies dans le village de Yaroun au Liban-Sud. pic.twitter.com/SIZGkGdyOC — L'Orient-Le Jour (@LOrientLeJour) August 2, 2026 Estimó que la tierra destruida podría haber producido miles de latas de aceite de oliva, ya que cada dunam generalmente producía alrededor de seis latas, valoradas en aproximadamente 150 dólares.
Ghacham también recalcó que la destrucción afectó a toda la comunidad, independientemente de su religión. “Las llamas no hicieron distinción entre los olivares de cristianos y los de musulmanes”, afirmó, añadiendo que la devastación afectó a “todo el sur: su tierra, su gente, su cultura, su dignidad y su historia”. El municipio ha declarado que tiene previsto presentar ante las Naciones Unidas la documentación relativa a la destrucción, y ha añadido que las fuerzas israelíes no solo atacaron las zonas residenciales, sino también el medio ambiente, las tierras agrícolas y el patrimonio cultural del sur del Líbano. La destrucción en Yaroun ocurrió pocos días antes de la séptima ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos entre el gobierno prooccidental del Líbano e Israel. El lunes, el secretario general de Hezbolá, el jeque Naim Qassem, criticó las negociaciones, afirmando que las rondas anteriores solo habían traído “desgracia, humillación, decepción y sucesivas concesiones” para el Líbano, mientras habían beneficiado a Israel.
También declaró que continuar las negociaciones bajo presión militar era incompatible con la salvaguarda de la soberanía libanesa. El 26 de junio se firmó un acuerdo marco, mediado por Estados Unidos, que contempla la retirada gradual de las fuerzas de ocupación israelíes del sur del Líbano, junto con el despliegue del ejército libanés. Sin embargo, desde la firma del acuerdo, Israel ha continuado sus ofensivas militares en el sur del Líbano, llevando a cabo ataques aéreos, demoliciones e incendios de viviendas en las ciudades fronterizas. Tregua de papel: Israel ataca Líbano y deja 15 víctimas mortales En un comunicado reciente, el Ejército libanés afirmó que la destrucción sistemática de viviendas, las operaciones de demolición, los bombardeos y los disparos en varias zonas han obstaculizado su pleno despliegue conforme al acuerdo y han impedido que los residentes regresen a sus aldeas.
El ejército israelí está destruyendo deliberadamente zonas residenciales e infraestructura civil en el sur del Líbano con el objetivo de hacer inhabitables algunas partes de la región. ONU denuncia explosiones y demoliciones israelíes en el sur del Líbano | HISPANTV La ONU expresó su profunda preocupación por las demoliciones y explosiones ejecutadas por Israel en el sur del Líbano, pese al alto el fuego vigente. Según las autoridades sanitarias libanesas, los ataques del régimen contra el país han causado la muerte de al menos 4333 personas y han dejado 12 236 heridos desde principios de marzo. Durante la ofensiva actual, las fuerzas israelíes han avanzado más de 10 kilómetros (6,2 millas) en territorio libanés. ncl