El hábito de acostarse a dormir demasiado tarde como demasiado temprano puede provocar un infarto de miocardio, determinó una investigación de la Cuarta Universidad Médica Militar, Xi’an, China, publicada recientemente en la revista Sleep Health. El 'milagro' que puede lograr un sencillo hábito a la hora de comer Durante 10,6 años, los científicos observaron a 4.578 personas de 40 años o más. Según la hora a la que se acostaban y se despertaban, los dividieron en tres grupos: matutino, intermedio y vespertino. El grupo matutino se acostaba y se despertaba temprano.
El tipo vespertino, en cambio, se acostaba y se despertaba más tarde. Como resultados, en comparación del grupo intermedio, el riesgo del infarto aumentó en 50 % entre las personas de tipo matutino y en 40 % entre las personas del vespertino. Esta tendencia fue aún más marcada en las personas con síndrome de apnea obstructiva del sueño, el trastorno en el que la vía respiratoria se bloquea de forma repetida cuando la persona duerme. Los participantes con este síndrome de ambos tipos se enfrentaron a un riesgo de infarto mayor, de aproximadamente 80 %.