La NBA vuelve a negar la correlación entre minutos jugados y roturas del Aquiles

La NBA vuelve a negar la correlación entre minutos jugados y roturas del Aquiles

La temporada 24-25, sobre todo durante los playoffs, estuvo tristemente marcada por las lesiones en el tendón de Aquiles de varios jugadores. Hasta siete hombres sufrieron roturas en la zona, destacando los casos de Damian Lillard, Jayson Tatum y Tyrese Haliburton , en lo que pareció una suerte de plaga que ponía de manifiesto que la excesiva carga de minutos estaba poniendo en riesgo la salud de los jugadores. Premisa que la propia NBA, basándose en un estudio propio, negó que fuera cierta. No obstante, una nueva investigación, esta vez ajena a la liga, sí ha encontrado una correlación entre un mayor esfuerzo y estas dolencias.

Llevado a cabo por la Revista Ortopédica de Medicina Deportiva , señala que existieron aumentos significativos de la carga de trabajo en un periodo de entre 10 y 15 partidos previos a la lesión, y apunta a la necesidad de gestionar los minutos y de aplicar estrategias de prevención activa para favorecer la salud y longevidad de los jugadores. Una conclusión que, sin embargo, no cambia la visión que la NBA tiene del asunto. John DiFioiri, director de medicina deportiva de la liga, ha trasladado un comunicado a The Athletic dando su visión al respecto, comunicado en el que pone en cuestión la metodología de este informe y por tanto la validez de sus conclusiones. Distintas conclusiones «Durante el último año, hemos trabajado para poder entender mejor las lesiones del Aquiles con un grupo de trabajo sobre la salud de los tendones e investigación adicional.

Cualquier nuevo aprendizaje es bienvenido, pero creemos que el reciente estudio al respecto parte de una metodología muy limitada». «Nuestra investigación ha sido intensiva, y ha sido llevada a cabo por epidemiólogos independientes que han estudiado datos desde la temporada 2012-13 hasta el presente y no han encontrado relación entre estas lesiones y los minutos jugados antes de que se produjeran. Seguimos comprometidos con la búsqueda de información que fomente la salud y el rendimiento de los jugadores y que les ayude a prevenir lesiones». La NBA no ha llegado a hacer públicos los resultados de su estudio, aunque Adam Silver sí se ha referido a él en distintas ocasiones. El pasado verano, el comisionado señaló que, según habían comprobado, la mayoría de estas lesiones habían tenido lugar antes del All-Star, lo cual, en su opinión, pone en duda la tesis que apunta al número de partidos como un factor.

De hecho, aunque los casos más famosos ocurrieron en playoffs, cuatro de las siete lesiones del Aquiles que tuvieron lugar durante el curso 24-25 ocurrieron entre los meses de octubre y diciembre, y en varios casos además en jugadores sin una gran carga de minutos como James Wiseman, Dru Smith o Isaiah Jackson. Durante la 25-26, no obstante, solo Donte DiVincenzo se vio afectado por este tipo de problema, que sí sufrió en postemporada.