El sistema de infoentretenimiento de Google vuelve a presentar las temidas pantallas negras que en el pasado han dado tantos problemas a sus usuarios. El origen del problema es una de las últimas actualizaciones y está afectando únicamente a los usuarios que se conectan de forma inalámbrica. En el pasado, te hemos explicado los problemas que las pantallas negras estaban provocando a los usuarios de Android Auto cuando instalaban una nueva actualización. Se trata de un error que es conocido en Google y que pese a que durante los últimos meses parecía que había desaparecido completamente, la realidad es que en las últimas actualizaciones se ha vuelto a detectar, provocando que muchos de los usuarios de Android Auto muestren su disconformidad con el rendimiento que provoca el sistema.
Concretamente, según se indica en Reddit, la versión afectada es la 16.7. Sin embargo, el resto de usuarios afectados no han compartido la versión que tienen instalada, por lo que puede que nos encontremos con versiones más recientes que también están sufriendo este problema. En cualquier caso, la parte positiva es que parece que únicamente está afectando a aquellos que usan Android Auto de manera inalámbrica, pero no a aquellos que se conectan por cable, por lo que tenemos una alternativa disponible. Las pantallas negras vuelven a Android Auto Las pantallas negras se han convertido en algo habitual en el ámbito tecnológico y en la mayoría de las ocasiones se producen cuando instalamos alguna nueva versión que tiene un bug o algún fallo que el desarrollador no ha detectado antes de que aterrice definitivamente.
La parte positiva es que la solución es muy sencilla en la mayoría de los casos y todo pasa por esperar a que liberen una nueva versión, lo cual se suele producir poco después de que se detecte el error. La parte negativa, sin embargo, es que pueden causar un buen trastorno hasta que encuentran la solución. En el caso de los usuarios que han sido afectados por los problemas de esta actualización, la mayoría de ellos han encontrado la solución temporal desconectando Android Auto de forma inalámbrica y apostando por el cable. De este modo, forzamos a que nuestro smartphone no se vincule con nuestro coche haciendo uso del Bluetooth, mientras probamos a realizar dicha conexión físicamente con el cable.
Además, esta opción nos genera una serie de beneficios extra, como que el dispositivo no se va a calentar tanto y la batería no se va a agotar tan rápidamente. El problema de la conexión inalámbrica Al igual que ocurre con nuestra conexión a Internet en casa, las conexiones inalámbricas siempre están más expuestas a sufrir interrupciones provocadas por las interferencias. Más aún si tenemos en cuenta que cuando conectamos Android Auto, el coche va en movimiento y es más habitual que pasemos por zonas donde la conexión no es estable, como ocurre con los túneles, por ejemplo. Pese a que lo normal es que el sistema de infoentretenimiento de Google siempre presente un buen rendimiento y no estemos expuestos a este tipo de situaciones, la realidad es que cuando lanza una nueva versión la firma tecnológica, este tipo de incidencias pueden ocurrir.
Para evitarlo, además de intentar no instalar versiones beta, lo mejor que podemos hacer es apostar por la conexión por cable siempre que sea posible para que, de este modo, logremos optimizar el rendimiento de nuestra conexión.