Las razones por las que el peso colombiano está siendo tan atractivo

Las razones por las que el peso colombiano está siendo tan atractivo

Bloomberg Línea — El dólar en Colombia ha tocado un precio mínimo de COP$3.086 en 2026, montos no vistos desde 2019. Detrás de la tendencia bajista hay factores locales y globales que están haciendo que el peso colombiano luzca tan atractivo. El primero es el diferencial de tasas. Colombia mantiene su tasa de política monetaria en 12%, uno de los niveles más altos de la región, lo que ha disparado el interés por estrategias de carry trade.

Según Investigaciones Económicas de Bancolombia, “el atractivo relativo de Colombia mejoró de forma significativa desde la segunda mitad de 2025”, impulsado por la caída de la prima de riesgo país, reflejada en la compresión del CDS (Credit Default Swap) a 10 años hacia niveles cercanos a 240 puntos básicos. Ese mayor atractivo no es solo teórico. Se ha traducido en flujos reales de inversión extranjera. En junio, la Inversión Extranjera de Portafolio neta registró entradas por US$333 millones, una mejora notable frente a los retiros de mayo (-US$999 millones) y abril (-US$3.806 millones).

Ver más: Banco central colombiano mantuvo inalterada la tasa de interés en 12% Los fondos de capital extranjero también aumentaron su tenencia de TES durante el mismo mes. La incidencia internacional A este factor local se suma un contexto internacional que juega a favor del peso. El índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de monedas, retrocedió 1,53% la semana pasada y se ubicó en 99,9 puntos. La debilidad global del billete verde respondió al alivio temporal en las tensiones de Medio Oriente, a un crecimiento del PIB de Estados Unidos más débil de lo esperado y a una inflación PCE (Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal) que se moderó en junio.

La Reserva Federal también aportó a ese clima. El Comité Federal de Mercado Abierto mantuvo la tasa sin cambios por quinta vez consecutiva, y aunque hubo disidencias hacia un sesgo más restrictivo, el tono del comunicado y de la rueda de prensa fue leído por el mercado como más moderado de lo previsto. El dato que más sorprendió fue el PIB del segundo trimestre, que creció apenas 1,5% anualizado frente a una expectativa de 2,1%, señal de una economía estadounidense que se desacelera más rápido de lo anticipado. Ver más: Williams, de la Fed, afirma que las tasas de interés están bien posicionadas Ese dato reforzó las apuestas de que la Fed no subirá tasas en septiembre, lo que le resta soporte al dólar y favorece a las monedas emergentes con carry atractivo, como el peso colombiano y el peso chileno.

Banco central colombiano y la influencia del petróleo En el frente local, el Banco de la República sorprendió al mercado al mantener la tasa estable en 12%, cuando se esperaba un incremento de entre 50 y 75 puntos básicos. La decisión, dividida entre cuatro votos por mantener y tres por subir, estuvo más determinada por el comportamiento de la tasa de cambio que por el panorama inflacionario. Junto con esa pausa, el Emisor anunció un programa para acumular hasta US$4.000 millones en reservas internacionales mediante subastas de opciones put, que solo se activan cuando la tasa de cambio se ubica por debajo de su promedio móvil de 20 días. Es una manera de aprovechar la fortaleza del peso sin comprometerse con un nivel específico de la TRM.

Los flujos locales también han jugado un papel relevante. En julio, mientras los agentes extranjeros moderaron su posición vendedora y pasaron a comprar dólares, fue el sector real colombiano el que vendió cerca de US$500 millones, sosteniendo la apreciación desde el frente doméstico, dice Investigaciones Bancolombia. El precio del petróleo, por su parte, se movió en la dirección contraria a lo que muchos esperarían dado el conflicto en Medio Oriente. El Brent cayó 6,9% en la semana y cerró en US$90,09 por barril, ante nuevas rondas de negociación entre Estados Unidos e Irán que alimentaron expectativas de una tregua más duradera. “El peso colombiano sigue consolidando su tendencia estructural de apreciación, sostenida por un diferencial de tasas atractivo con la región y un petróleo que, si bien se mantiene elevado, no ha logrado revertir los flujos que favorecen al COP”, dijo Rodrigo Lama, Chief Business Officer de la fintech latinoamericana Global66.

Sin embargo, enfatizó que la liquidez global y el diferencial de tasas siguen siendo los factores estructurales que determinarán la dirección en el mediano plazo. De cara a esta semana, agregó el ejecutivo, el mercado laboral estadounidense será determinante. Las nóminas no agrícolas, la tasa de desempleo y los ingresos medios por hora del viernes definirán si la narrativa de desaceleración que instaló el PIB del segundo trimestre tiene sustento en el empleo. Un dato débil podría profundizar la apreciación del peso hacia el rango de COP$3.080 a COP$3.120, mientras que sorpresas al alza en el empleo, junto con una eventual reactivación del conflicto en Medio Oriente, podrían revertir parte de esa ganancia hacia COP$3.200-COP$3.250.

En el fondo, el peso colombiano está capturando una combinación poco común: tasas locales elevadas, riesgo país en descenso, un dólar débil a nivel global y una Reserva Federal con menos margen para subir tasas. Mientras esos factores se mantengan alineados, la tendencia apreciativa del peso parece tener piso, aunque no está exenta de riesgos si la geopolítica o los datos de empleo en Estados Unidos cambian el panorama.