Partida de ajedrez por Julián

Partida de ajedrez por Julián

El caso de Julián es equiparable a una partida de ajedrez en la que Barça y Atlético vigilan sus movimientos con mucho sigilo porque cualquier paso en falso puede darle ventaja al rival. Y hay algo que el Barcelona no se plantea todavía por nada del mundo porque dejaría ya al jugador vendido y al Atleti en ventaja total: rendirse. El Barça considera que la situación con Álvarez es difícilmente sostenible para la entidad rojiblanca y que un traspaso millonario a Arsenal o PSG le solucionaría un problema evidente como es que tu jugador franquicia haya dicho públicamente que no quiere estar en tu proyecto. Sería una buena salida porque el Atlético se quitaría un lío de su día a día, no reforzaría a un rival directo en las competiciones españolas y sacaría una buena tajada económica.

Pero para que eso pase, a Álvarez se le tiene que caer el Barça. Sólo así visualizaría que su mejor salida es irse al PSG o regresar a Inglaterra, algo que hoy no quiere por nada del mundo. En cambio, el Barça piensa que si la situación con Julián se envenena del todo en el Atlético y se mantiene en la batalla, finalmente el club madrileño puede acceder a vendérselo para quitarse de encima a un futbolista que puede ser una piedra en el zapato, y más si su afición la toma con él. Mantener a un crack que salga al campo y sea pitado por su hinchada no es el mejor escenario para jugar con tranquilidad.

Y el Barcelona sabe que el sueño de Julián es jugar en el Camp Nou este año o el que viene y que se ha ‘mojado’ mucho para lograrlo. Si el club culé se vence ahora, quizás lo pierda para siempre. Por tanto, toca seguir jugando la partida.