A dos pasos de convertirse en ley quedó la Megarreforma del Presidente José Antonio Kast, tras ser aprobada por el Senado. Favorecer la inversión y el empleo es el objetivo declarado del gobierno, que se suma a la tendencia de los otros gobiernos de derecha que han asumido en los últimos años en América Latina. La suma urgencia impuesta por el gobierno para la discusión parlamentaria dificultó el análisis en profundidad de esto. También organizaciones estudiantiles, como los de secundaria, que marcharon justo este martes mientras el Congreso terminaba de discutir la Megarreforma.
Chile tiene, antes de esta reforma, un modelo tributario tildado internacionalmente como “regresivo”, es decir, son los hogares quienes pagan hoy más impuestos que las grandes fortunas, en términos porcentuales. Estos no tienen una devolución en beneficios o derechos sociales, como la educación. El proyecto también restringe el acceso de nuevas instituciones a la gratuidad universitaria y modifica la evaluación ambiental, entre otros aspectos, para indemnizar a empresas que no aprueben el proceso. Tras ser aprobado por el Senado, el proyecto no se convertirá, todavía, en ley, ya que el gobierno prepara vetos a artículos modificados por el Congreso y el Tribunal Constitucional analizará la norma, a solicitud de la oposición.
Beatriz Michell, Santiago de Chile. hae/tmv