En 2011, Apple estuvo a punto de tomar una decisión que podría haber cambiado para siempre los iPhone, iPad y Mac que tenemos hoy. Elegir entre Intel y TSMC como socio para fabricar sus chips fue algo que se barajó intensamente cuando Tim Cook llegó al cargo de CEO. Hoy en día lo vemos muy claro con los chips M5 , el A19 de los iPhone 17 o el A19 Pro de los iPhone 17 Pro ... Pero lo que pocos saben es que esa decisión estuvo peligrosamente cerca de inclinarse hacia Intel, hasta que el fundador de TSMC intervino para evitarlo.
Su misión: garantizar que Apple no cometiera un gran error. Intel hizo tambalearse a Apple, pero TSMC tenía algo más A principios de la década de 2010, Apple ya estaba diseñando sus propios procesadores para el iPhone y otros productos. El iPhone 4 estrenó el chip A4. Luego llegaron los primeros iPad...
Sin embargo, Apple necesitaba un socio tecnológico capaz de convertir esos innovadores diseños en realidad. En ese momento, el gigante surcoreano Samsung tenía el control como el principal proveedor de chips de Apple . Pero, debido a la creciente rivalidad entre ambas compañías en el mercado de los smartphones, Tim Cook decidió buscar alternativas. Dos nombres surgieron como candidatos principales: Intel, el titán estadounidense que ya proveía procesadores para los Mac, y TSMC, una empresa taiwanesa conocida por ser una foundry que fabricaba chips diseñados por terceros.
Aunque TSMC parecía la mejor opción sobre el papel, Intel desplegó todo su arsenal para intentar conquistar a Apple . Tanto que logró que Tim Cook detuviera las negociaciones con TSMC durante dos meses para considerar su propuesta. Morris Chang y Tim Cook Un viaje para cambiar la historia Cuando Morris Chang (CEO de TSMC) supo que Tim Cook se estaba planteando seriamente apostar por Intel, no se quedó de brazos cruzados. A sus 80 años, decidió tomar un avión y recorrer 10.000 kilómetros hasta California para reunirse con Tim Cook en persona.
Aquella reunión en las oficinas de Apple no solo fue un encuentro de negocios, fue un momento decisivo que sellaría el futuro de ambas compañías. En una entrevista con el canal de YouTube Acquired , Morris Chang relató lo que ocurrió durante esa conversación . Sabía que Intel estaba intentando convencerlos, pero también sabía que Intel no entendía cómo ser una foundry . Esa fue la clave del argumento de Chang: mientras que Intel fabricaba sus propios procesadores y competía directamente con muchas empresas, TSMC era neutral y se dedicaba exclusivamente a producir chips diseñados por sus clientes.
El compromiso de TSMC con Apple no fue solo una promesa. En los años siguientes, demostraron estar dispuestos a todo para satisfacer las demandas de la compañía de Cupertino. Un ejemplo perfecto de esto ocurrió en 2014, cuando Apple pidió a TSMC un cambio drástico en su hoja de ruta tecnológica : en lugar de adoptar el proceso de 16 nanómetros FinFET, querían un nodo especial de 20 nanómetros para los chips A8. Aunque esta decisión implicaba enormes desafíos técnicos y económicos, TSMC aceptó y redirigió todos sus recursos para cumplir con las exigencias de Apple.
El resultado fue una relación de confianza absoluta. En 2016, Apple dejó de depender de Samsung como proveedor secundario de procesadores y confió exclusivamente en TSMC. Desde entonces, esa colaboración ha dado lugar a algunos de los chips más innovadores de la industria, como los procesadores Apple Silicon que ahora impulsan los Mac. En 2016, Apple dejó de depender de Samsung y confió exclusivamente en TSMC.
En 2020, anunció su transición a los chips Apple Silicon para los Mac, cerrando definitivamente la puerta a Intel. El giro de guion que nadie esperaba Parecía que la historia entre Apple e Intel había quedado cerrada bajo llave. La arquitectura x86 era un capítulo del pasado. Sin embargo, en este tipo de industria las alianzas son tan frágiles como el silicio .
Según destapó Donald Trump , Apple e Intel han firmado un acuerdo preliminar para que el gigante estadounidense vuelva a fabricar chips para Cupertino. ¿ Qué ha pasado para que Apple vuelva a llamar a la puerta de quien descartó hace más de una década? La respuesta tiene dos nombres propios: la inteligencia artificial y la geopolítica. Durante todos estos años, la relación con TSMC ha sido un reloj suizo. Pero la fiebre por la IA ha coronado a Nvidia como el cliente prioritario de los taiwaneses, desplazando a Apple de su posición privilegiada.
Las consecuencias ya son palpables. El propio Tim Cook reconoció que los iPhone 17 sufrieron restricciones de suministro por la falta de chips A19 y A19 Pro. Hemos visto problemas similares con los A18 Pro del MacBook Neo. Depender de un único proveedor cuando este no da abasto es un lujo que Apple no puede permitirse.
El espíritu Apple Silicon sigue intacto Hay un matiz crucial en este nuevo acuerdo: Intel no va a diseñar nada. No volveremos a ver un Intel Core i5 en un Mac . Será Apple quien diseñe los chips y le diga a Intel cómo fabricarlos, exactamente igual que hace con TSMC. Los planes apuntan a que Intel empezaría por los chips de mayor volumen y menor riesgo técnico, como la gama base de los MacBook Air, iPad Air o Mac mini (quizás un futuro M7 o M8, o un A21 estándar para el iPhone de 2028).
Los modelos más complejos, como los Pro, Max o Ultra, seguirían siendo territorio exclusivo de TSMC. Incluso se baraja que Intel no fabrique el chip completo, sino solo el tile de CPU dentro de una arquitectura chiplet para reducir riesgos. Con el nuevo CEO John Ternus asumiendo el mando el 1 de septiembre, Apple está reorganizando sus piezas. Aquel histórico vuelo de 10.000 kilómetros de Morris Chang le dio a TSMC quince años de reinado absoluto .
Hoy, la empresa que no supo ser foundry en 2011 es la gran apuesta de Apple para asegurar su futuro. En Applesfera | Nuevo macOS 27 Golden Gate: fecha de lanzamiento, novedades, Mac compatibles y más información En Applesfera | Nuevo MacBook Pro táctil con pantalla OLED - Todo lo que creemos saber sobre el próximo portátil profesional de Apple