Luego de la efervescencia del Mundial, la escena deportiva se prepara para el Super Bowl 2027, uno de los eventos más importantes para Estados Unidos y el mercado publicitario. Disney confirmó que ya vendió todos sus espacios comerciales para la transmisión del partido, previsto para el 14 de febrero de 2027. En una llamada con inversionistas este miércoles, Hugh Johnston, director financiero de Disney, señaló que la compañía cerró acuerdos con 58 marcas de 34 categorías, entre ellas servicios financieros, confitería, software y cuidado personal, según Variety. El ejecutivo destacó que se trata de “una de las combinaciones más amplias de anunciantes y categorías en la historia del Super Bowl”.
El evento será el primero en décadas transmitido por Disney, propietaria de ESPN, y también la primera vez que la compañía comercializa directamente el inventario publicitario como cadena anfitriona. Consolidado como uno de los mayores espectáculos deportivos del mundo, el Super Bowl se ha convertido además en una de las plataformas publicitarias más codiciadas. Marcas de distintos sectores, incluidos los estudios de cine, aprovechan la transmisión para presentar algunas de sus campañas y lanzamientos más ambiciosos. En su edición 2026, cadenas como NBCUniversal vendieron publicitarios de 30 segundos por US$10 millones o más.
De acuerdo con ADWEEK, fue la primera vez que las cadenas de televisión alcanzaron esa cifra. El anuncio de Disney llega después de semanas de cuestionamientos por parte de anunciantes y compradores sobre el costo de los espacios. Según Variety, la compañía aspiraba a cobrar hasta US$10 millones por un anuncio de 30 segundos, además de vender inventario publicitario adicional. Finalmente, ajustó sus tarifas a un rango de entre US$8 millones y US$9 millones, de acuerdo con el medio.
En 2026, Bad Bunny hizo historia al encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, convirtiéndose en el primer artista latino en solitario en protagonizar el show. La edición de 2027 coincidirá con el Día de San Valentín y con el feriado del Día de los Presidentes en Estados Unidos, un factor que podría impulsar la audiencia y el gasto asociado al evento deportivo.