Coches Eléctricos Tiene vendida toda la producción de 2027 y confía en los biocombustibles para que el motor de combustión no muera Ferrari cree en su apuesta por mecánicas híbridas, eléctricas y también motores de gasolina V6, V8 y V12 compatibles con combustibles alternativos. Ferrari busca reducir emisiones sin renunciar al motor térmico. Rubén Leal 05/08/2026 09:00 Actualizado a 05/08/2026 09:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Ferrari sabe que el futuro del automóvil será cada vez más eléctrico, pero no está dispuesta a entregar sin resistencia una de sus señas de identidad: el motor de combustión. La marca italiana trabaja en eléctricos, híbridos y nuevas tecnologías, pero también mira a los combustibles neutros en carbono como una vía para mantener vivos sus V6, V8 y V12. El planteamiento encaja con la estrategia oficial de Ferrari hasta 2030. En su plan industrial, la compañía habla de “neutralidad tecnológica” y confirma que seguirá innovando en motores de combustión, siempre en línea con las nuevas regulaciones globales y buscando compatibilidad con combustibles alternativos.
La idea no es ignorar la electrificación, sino evitar que el futuro se reduzca a una única solución. La firma italiana quiere mantener vivos sus populares motores de combustión. ¿Pueden los biofuels salvar el motor térmico? Pueden ayudar, pero no hacen que un coche de combustión deje de emitir por el escape. La clave está en el balance: los combustibles neutros en carbono buscan compensar durante su producción el CO2 que después se libera al quemarlos.
Benedetto Vigna, CEO de Ferrari, ha defendido que los biofuels entran dentro del grupo de combustibles neutros en carbono y que funcionan correctamente en sus motores. Según la información publicada originalmente en Italia y recogida por medios internacionales, Ferrari ya ha probado distintos biocombustibles de este tipo y el comportamiento mecánico no cambia de forma relevante. Ese punto es fundamental para una marca como Ferrari. Sus clientes no solo compran prestaciones.
Compran sonido, respuesta, carácter y una relación emocional con el motor. Si el combustible alternativo permite mantener parte de esa experiencia sin rediseñar completamente la naturaleza del coche, Maranello tiene un argumento que otras marcas generalistas no pueden explotar igual. El Luce es el primer coche 100% eléctrico de Ferrari. La electrificación seguirá avanzando Ferrari no está renunciando al coche eléctrico.
De hecho, ya ha lanzado uno, el Luce, y la marca, además, inauguró su e-building en Maranello para producir internamente componentes estratégicos de electrificación, incluidos sistemas vinculados a baterías, ejes eléctricos e inversores. Reuters también recogió que Ferrari ha ajustado sus objetivos eléctricos para 2030, apostando por una mezcla más equilibrada de eléctricos, híbridos y combustión. Además, la compañía mantiene su objetivo de reducir al menos un 90% sus emisiones absolutas de alcance 1 y 2 para 2030 y continuar siendo neutral en carbono. Ese compromiso no depende solo de lo que salga por el escape, sino también de la energía utilizada en fábricas, procesos industriales y cadena de suministro.
Por eso los biofuels no son una solución mágica. Son una pieza más dentro de una estrategia más amplia. No siempre será necesaria la combustión. El motor de combustión sobrevivirá donde tenga sentido La gran diferencia entre Ferrari y un fabricante generalista es el volumen.
Para una marca que vende coches exclusivos, de producción limitada y alto margen, mantener motores térmicos con combustibles alternativos puede tener más sentido que para una compañía que fabrica millones de unidades al año. Es más, ya se sabe que Ferrari tiene vendidos todos los coches que espera producir a lo largo de 2027, por lo que hablamos de una compañía rentable y que sigue convenciendo a sus adinerados clientes. Ahí está el matiz. Ferrari no está diciendo que los biofuels sean la respuesta para todo el parque móvil.
Está defendiendo que pueden ser una salida razonable para coches deportivos, de bajo volumen y fuerte componente emocional. La regulación europea todavía aprieta, la presión sobre el CO2 seguirá creciendo y los vehículos eléctricos ganarán más peso. Pero Ferrari quiere dejar claro que el futuro del automóvil deportivo no tiene por qué escribirse solo con baterías. Maranello prepara eléctricos porque los necesita.
Pero también intenta proteger algo que no se mide únicamente en eficiencia: el valor emocional de un motor que sube de vueltas, suena y convierte la conducción en experiencia. Para Ferrari, los biocombustibles no son nostalgia. Son una forma de ganar tiempo para que la combustión siga teniendo un lugar en la era del carbono neutral. Temas Ferrari Coches Eléctricos