El descanso llega en el momento justo. El equipo ha mostrado autoridad frente a Costa Rica, Cuba y Puerto Rico, rivales a los que superó con un voleibol sólido, aunque el duelo ante las boricuas recordó que ningún partido se gana antes de jugarse. Las Reinas del Caribe cedieron su primer set del torneo, una señal de que la exigencia aumentará a medida que se acerquen las instancias decisivas. Ahora la atención del país se concentra en las semifinales.
El rival saldrá del enfrentamiento entre Puerto Rico y México, dos selecciones con tradición regional y capacidad para complicar a cualquier adversario. Sin embargo, República Dominicana llega con el favoritismo que le otorgan su condición de campeona vigente, el respaldo de su público y la calidad de una plantilla que combina experiencia y juventud. Las Reinas del Caribe buscan conquistar su séptimo título centroamericano y del Caribe consecutivo y el noveno de su historia, una hazaña que les permitiría romper el empate que mantienen con Cuba, ambas con ocho coronas en estas lides. Durante años, este equipo ha transformado la historia del deporte femenino dominicano.
Lo que comenzó como un grupo de jugadoras con talento y muchas limitaciones se convirtió en una de las selecciones más respetadas del continente, habitual en Campeonatos Mundiales, Copas del Mundo y la Liga de Naciones. Esa trayectoria explica por qué cada presentación de las Reinas del Caribe trasciende lo deportivo. Para miles de dominicanos representan perseverancia, disciplina y la certeza de que un país pequeño puede competir de igual a igual con las grandes potencias del voleibol. Este jueves volverán a la cancha con esa responsabilidad sobre los hombros y con el respaldo de una afición que sueña con celebrar otro título en casa.
El descanso de hoy no detiene la ilusión; simplemente la prepara para un nuevo capítulo. mem/mpv