Alemania está instalando tantos paneles solares y aerogeneradores que, durante determinadas horas, produce más electricidad de la que el mercado y la red pueden absorber. El resultado parece absurdo: instalaciones capaces de generar energía limpia y barata reducen su potencia o se desconectan aunque el sol siga brillando y el viento continúe soplando. No se trata de que Alemania haya comenzado a dar marcha atrás en su transición energética . En 2025, las fuentes renovables aportaron el 58,8% de la electricidad vertida a la red del país.
La solar generó 74,1 TWh, frente a los 63,2 TWh del año anterior, impulsada por el aumento de la capacidad y un verano especialmente soleado. La paradoja surge porque producir electricidad y poder utilizarla en el momento adecuado son dos problemas diferentes. Cuando la electricidad vale menos que cero La energía solar y la eólica dependen del clima, no de la demanda. Un domingo soleado, con fábricas y oficinas consumiendo poco, millones de paneles pueden alcanzar simultáneamente su máxima producción.
Si la oferta supera ampliamente el consumo, el precio mayorista cae. Incluso puede volverse negativo, lo que significa que determinados productores tienen que pagar para introducir electricidad en el mercado . No implica necesariamente que todos los hogares cobren por encender electrodomésticos: se trata del precio en el mercado mayorista. Alemania registró 573 horas con precios negativos en 2025, frente a 457 horas en 2024.
Aun así, el precio medio anual fue de 89,32 euros por MWh, un 13,8% superior al del año anterior. Por tanto, el país puede tener electricidad excesivamente barata durante algunas horas y cara durante otras. Wind and solar overtake fossil fuels in Germany for the first time ever: More of Germany's electricity came from wind and solar power than from fossil fuels for the first time ever in 2025, according to Carbon Brief's … https://t.co/5ejimWbPLK Follow for news pic.twitter.com/hvqSUDlyLY — IntelliNews (@bneintellinews) August 1, 2026 Alemania cambió las reglas y ahora apagar resulta más rentable Hasta hace poco, algunas instalaciones renovables seguían produciendo durante periodos de precios negativos porque las ayudas públicas compensaban las pérdidas del mercado. Eso comenzó a cambiar el 25 de febrero de 2025 con la entrada en vigor de la llamada Ley de Picos Solares.
Para las nuevas instalaciones fotovoltaicas afectadas por la norma, los pagos garantizados se suspenden durante los intervalos en los que el precio mayorista es negativo. El periodo sin remuneración puede recuperarse posteriormente mediante una ampliación del tiempo de apoyo, pero el productor deja de tener incentivos para seguir vertiendo electricidad durante ese momento concreto. La medida ha producido una consecuencia visible. Durante la primera mitad de 2026, la limitación comercial de renovables en Alemania aumentó un 20%, desde 1.216 hasta 1.463 GWh , aunque las horas con precios negativos descendieron de 389 a 299.
Los operadores están reaccionando antes y desconectando instalaciones cuando producir deja de resultar rentable. En todo 2025, Alemania dejó de producir voluntariamente unos 1.750 GWh renovables por motivos económicos, por delante de Francia y Países Bajos. Algunos generadores comenzaron incluso a detenerse cuando el precio todavía se encontraba ligeramente por encima de cero. No todos los apagados tienen la misma causa La limitación comercial no debe confundirse con los recortes ordenados por los operadores de la red.
En el primer caso, el propietario decide reducir la generación porque el precio ya no compensa. En el segundo, la electricidad existe y podría tener compradores, pero la red no dispone de capacidad suficiente para transportarla hasta el lugar donde se necesita. Alemania produce grandes cantidades de energía eólica en el norte , mientras que muchos centros industriales se concentran más al sur. Cuando las líneas se saturan, los operadores reducen la generación en un extremo y activan otras centrales al otro lado del atasco para mantener estable el sistema.
La agencia reguladora alemana reconoce que algunas renovables todavía deben limitarse porque la expansión de la red no ha avanzado al mismo ritmo. © Magnific La solución no es instalar menos paneles La Unión Europea obtuvo el 47,3% de su electricidad de fuentes renovables en 2025 y Alemania mantiene el objetivo de alcanzar aproximadamente el 80% de electricidad renovable en 2030. Detener el despliegue solar y eólico no resolvería el problema climático ni reduciría la dependencia de combustibles importados. Lo que falta es flexibilidad: baterías que almacenen los excedentes del mediodía, vehículos eléctricos que carguen cuando la energía es abundante, industrias capaces de desplazar parte de su consumo, electrolizadores que produzcan hidrógeno y nuevas líneas para transportar electricidad entre regiones. Los precios negativos no demuestran que las renovables hayan llegado demasiado lejos.
Revelan que el resto del sistema todavía no se ha adaptado a ellas. Alemania ya construyó gran parte de la capacidad para producir la electricidad del futuro . Ahora necesita aprender a guardarla, moverla y consumirla antes de tener que apagarla. Fuente: Xataka.