Bloomberg — Durante el último año las discográficas y varias empresas tecnológicas se han asociado con el fin de facilitar la creación de nuevos productos de inteligencia artificial. El único problema es que los artistas no han dado su consentimiento para participar. Aunque Universal Music Group NV, Sony Music Group y Warner Music Group Corp. (WMG) poseen millones de canciones y pueden conceder licencias de sus catálogos al mejor postor, las empresas de IA no pueden usar esas grabaciones sin el consentimiento de los artistas que las grabaron originalmente. Numerosos músicos, entre ellos Madonna y SZA, siguen sin mostrar interés por esta tecnología e incluso se muestran abiertamente hostiles hacia ella.
Se muestran reacios a conceder licencias sobre sus voces e imágenes para impulsar nuevas herramientas cuyo futuro es incierto. “Madonna no quiere que se use su música para entrenar la inteligencia artificial”, afirmó su representante, Guy Oseary, en el pódcast de Tim Ferris. “No importa lo que se le quiera pagar. Ella lo tiene muy claro: no quiero que se utilice mi música para entrenar la IA. Quiero que mi música sea algo independiente”. Incluso aquellos artistas que se muestran abiertos a colaborar con la IA no se precipitan a cerrar acuerdos.
Tanto ellos como sus representantes desean establecer primero el marco financiero y jurídico para esta nueva tecnología, con el fin de garantizar que los artistas reciban una remuneración por los nuevos productos y tengan la capacidad de proteger su nombre, imagen y semejanza. Los servicios de streaming y los sellos discográficos se han apresurado a demostrar a los inversionistas que cuentan con una estrategia ganadora en materia de IA. Las preocupaciones sobre el posible impacto de esta tecnología en el sector han causado una fuerte caída en las cotizaciones bursátiles de Universal, Warner y Spotify Technology SA (SPOT). Warner, Universal y Merlin, que representa a distribuidoras y sellos independientes, han firmado acuerdos con Udio, una plataforma basada en IA que permite a los usuarios generar canciones a partir de una indicación escrita.
Warner también ha llegado a un acuerdo con Suno Inc., que ofrece funciones similares pero permite a los usuarios descargar y compartir su música. Universal y Merlin están colaborando con Spotify para lanzar su función de remezclas con IA. Antes de firmar estos acuerdos, tanto Universal como Warner habían demandado a las startups por una supuesta infracción de los derechos de autor. Sony Music ha adoptado un enfoque más prudente a la hora de cerrar acuerdos y sigue inmersa en litigios activos contra ambas empresas de inteligencia artificial.
Estas empresas han realizado todos estos anuncios sin haber obtenido primero el compromiso de los artistas. Aunque los ejecutivos afirman que los artistas han aceptado participar, no han revelado ningún nombre. El director digital de Universal Music Group, Michael Nash, declaró durante una conferencia con analistas celebrada el 30 de julio que la compañía “lleva mucho tiempo manteniendo conversaciones con miles de nuestros artistas y sus herederos”, y ha convencido a muchos para que se sumen a la iniciativa. Entre tanto el CEO de Warner Music Group, Robert Kyncl, explicó este miércoles a los analistas que la empresa está tratando de crear un proceso sencillo para obtener el permiso de los artistas.
Ver más: TikTok quiere dominar la música sin depender de las discográficas “Se trata de algo un poco complejo y laborioso, y todos estamos trabajando en ello”, afirmó Kyncl. “Pero es algo por lo que todos tenemos que atravesar y que, de hecho, estamos atravesando”. Es probable que los sellos discográficos puedan conceder licencias de la música de su propiedad para fines de entrenamiento sin necesidad del permiso de los artistas, aunque algunos titulares de derechos siguen solicitando dicho permiso dada la delicadeza que rodea a esta tecnología. En junio, la revista The Atlantic publicó los datos de entrenamiento estándar que las empresas de IA emplean para sus modelos musicales. La base de datos, en la que se pueden realizar búsquedas, reveló los nombres de numerosos artistas cuyas obras han servido de base para desarrollar la popular tecnología de IA.
SZA, una destacada cantante de R&B, criticó duramente a las compañías tecnológicas y a los artistas que usan la IA en respuesta a ello. “No hay nada que puedan decirme jamás para que esto me parezca aceptable”, escribió en Instagram. Estas empresas de IA no solo quieren entrenar sus productos. Desean permitir a los usuarios generar música nueva basada en canciones populares. Las empresas quieren que los usuarios puedan invocar los nombres y las imágenes de los artistas, por ejemplo: “escriba una canción sobre un día en la playa con la voz de Taylor Swift”.
Los artistas se han mostrado aún más reacios a permitirlo, en parte porque sus voces son únicas y porque les preocupa el control sobre lo que la gente podría decir usando sus voces. Ver más: Un modelo de IA de Meta accedió a internet y hackeó un sistema externo “Todo esto podría acabar siendo un éxito efímero”. “¿Cuántas personas estarían dispuestas a pagar un extra por hacer remixes extraños de “Time After Time” o “American Pie”?”, señaló Jordan Bromley, director del departamento de entretenimiento de Manatt, Phelps & Phillips, que representa a muchos artistas y discográficas de primer nivel. “Esto proporciona una oportunidad para debatir y definir el mercado en lo relacionado con el consentimiento de los artistas, la transparencia y la remuneración”. Lea más en Bloomberg.com