El querido actor cubano César Évora derrocha sencillez y gratitud al hablar de su gran amor: su esposa, con quien lleva 35 años de feliz unión. En entrevista con TVyNovelas, el galán de telenovelas asegura que su éxito y su estabilidad tienen un solo nombre: Vivian Domínguez Con la misma calidez que lo caracteriza frente a las cámaras, César Évora no duda en poner a Vivian en el centro de su vida: “Yo siempre digo que si estoy donde estoy es gracias a mi mujer, a Vivian, de verdad es mi mano izquierda y derecha, mis brazos, mi cuerpo, ¡mi todo! Es mi corazón. Es la mujer que me da fuerza día con día.
Entonces, a quien tienen que hacerle un homenaje o celebrarle es a ella”. El actor confiesa que el apoyo incondicional de su compañera ha sido clave para superar los momentos más agotadores de su carrera. “Si he logrado mantener una trayectoria exitosa, es gracias a su soporte”, reconoce. Cuando se le pregunta cómo han logrado mantenerse unidos durante más de tres décadas, César Évora lo tiene claro: “Mi trabajo es mi trabajo y ella lo sabe perfectamente, está segura de nuestra relación. De hecho, nosotros tenemos ya 35 años juntos.
No es algo de ayer para hoy. Ella sabe cómo es mi trabajo, además hay un respeto mutuo, a mi trabajo y a nosotros como pareja, tenemos admiración mutua y eso es maravilloso”. Y es que, aunque en la ficción ha protagonizado apasionados besos y romances con otras actrices, el cubano enfatiza que jamás ha confundido la pantalla con la realidad. Una cosa es la pantalla, la historia que uno cuenta, y otra cosa la vida real.
No se dejen engañar con eso. Y a quien le ha pasado, muchas veces su historia termina mal. ¿Por qué? Porque no es cierto. Yo respeto enormemente a mi pareja, es más que mi esposa, es mi compañera, mi amiga, mi amante y mi todo.
Y ese respeto se lo tengo y se lo voy a tener siempre”, enfatizó. A pesar de ser la esposa de un famoso, Vivian Domínguez prefiere mantenerse alejada del reflector. “Ella no se marea en un tabique, a ella no le gustan las cámaras”, dijo Évora entre risas. Y es que la historia de amor entre ambos comenzó a principios de los años 90, cuando el actor emprendió una intensa conquista. No fue tarea fácil: Vivian puso resistencia debido a los compromisos y la exposición mediática de Évora, pero él persistió hasta convencerla.
Se casaron en 1992 y tienen una hija en común. Y es que, pese al reconocimiento y el cariño del público —“siempre me han tratado con mucho respeto”—, César Évora se mantiene con los pies en la tierra. “Yo no he tenido que hacer nada, yo soy así. Si hiciera algo estaría actuando. Mira, que uno salga en televisión, que el público te reconozca por tu trabajo, que seas famoso o no, a final de cuentas nada de eso tiene la mayor importancia, son tonterías.
Lo importante es que tú seas tú y te comportes natural, como eres en la vida, como eres con tu familia”. Y remató: “¿Por qué no me mareo con la fama? Porque no me importa la fama, no me interesa. Yo soy una persona como cualquiera, simplemente salgo en televisión y eso no me hace mejor que nadie”.
Actualmente graba la telenovela Sabor a ti, de la productora Lucero Suárez; aquí al lado de sus colegas Palmeira Cruz y Christian Ramos. Con 35 años de matrimonio, complicidad y apoyo mutuo, César Évora y Vivian Domínguez son un ejemplo de que el amor verdadero no necesita guión. Como bien dice el actor: “Disfruto mucho salir en familia, y el hecho de que nadie me conozca no me preocupa y no me importa”. Porque para él, el mayor premio ya lo tiene en casa.