¿Sueles cancelar pedidos online antes de pagarlos? Es posible que quizá tengas que tener cuidado a partir de ahora. Al menos, ya hay un precedente a tener en cuenta. Una mujer ha sido arrestada debido a la cancelación de pedidos que ha hecho en una tienda online.
Su confesión deja claro cuál ha sido el motivo de las cancelaciones: «Me sentía satisfecha». Cancelar pedidos online antes de que te manden los productos y, por lo tanto, de que te cobren el dinero en tu cuenta bancaria, no es tan extraño. Lo cierto es que lo hacen miles de personas y quizá tú también lo hayas hecho en alguna ocasión. Para Mayu Yoshida, de 32 años, se ha convertido en un terrible error, dado que la policía la acaba de arrestar hoy 6 de agosto.
Pedidos por valor de 23 millones de euros La situación de esta mujer japonesa ha sido, cuanto menos, extrema. Tal y como ha concluido la policía, los pedidos que ha ido realizando y cancelando de manera continuada han llegado a sumar un valor por encima de los 23 millones de euros. Se contabilizan todas las operaciones que realizó en un periodo de casi dos años. Para poder llevar a cabo todos estos pedidos pasando desapercibida, al menos inicialmente, llegó a crearse más de 200 cuentas de usuario en la tienda.
El comercio afectado ha sido la tienda online de Shueisha, la gigantesca editorial que publica en Japón la mayoría de mangas de mayor popularidad. Se trata de la casa de Dragon Ball, One Piece, Naruto, la revista Shonen Jump y muchas otras obras famosas, desde Oliver y Benji hasta Los caballeros del Zodiaco. La tienda online de la empresa se caracteriza por, entre otras cosas, comercializar productos de merchandising que son de edición exclusiva y que no se pueden encontrar en ningún otro lugar. Por lo general, estos artículos se agotan con rapidez y llevan a que su precio de reventa suela alcanzar costes realmente elevados.
El interés de Yoshida se encontraba, aparentemente, en este tipo de productos más buscados y cotizados. Según la detenida, «Estaba estresada y me sentía satisfecha cuando compraba los productos antes de que se agotaran». ¿Cuál es el delito? A Mayu Yoshida, a quien se puede ver realmente afectada en las imágenes que se han publicado del momento de la detención, se la acusa, principalmente, de haber causado daños en la tienda online. La policía tiene en cuenta que el montante de los productos cancelados ascendió a 23,1 millones de euros, cantidad que en la moneda original asciende a 4.300 millones de yenes.
El problema, además de haber dado un trabajo innecesario a los empleados de la tienda que tenían que ocuparse de la gestión de sus pedidos, se encontraba en la forma en la que llevaba a cabo el proceso. Según indica la policía, Yoshida siempre seleccionaba como método de pago una tienda de 24 horas. En Japón es posible pedir online y hacer los pagos en las tiendas de barrio, como 7 Eleven. El procedimiento es sencillo: introduces el código que te ha dado la tienda en la máquina que hay en la tienda, metes el dinero y se manda hacia la tienda.
Cuando comprueban el pago te mandan el producto. El problema es que, debido a la naturaleza de este sistema, los pedidos que quedan cancelados eligiendo este método de pago generan un cargo para la tienda online. Por lo tanto, Shueisha habría afrontado unas pérdidas elevadas debido a lo que estaba haciendo la detenida. Al margen de esto queda la problemática que ha causado en el flujo de venta de la tienda, ya que ella misma agotaba artículos que luego otras personas interesadas no podían comprar.
Todo ello se tendrá en cuenta en el momento en el que se estime cuál será el castigo para Yoshida. ¿Hay razones ocultas? Algunos de los usuarios japoneses que están hablando de este suceso en las redes sociales apuntan a que podría existir un factor oculto que requeriría una investigación añadida. Así, se comenta que no habría que descartar que Yoshida estuviera intentando vender esos productos en aplicaciones como Wallapop (el equivalente sería Mercari, en Japón) y que cancelara los pedidos de aquello que no acababa vendiendo. No obstante, lo que están dejando de lado muchos usuarios japoneses es el factor de la salud mental.
En Japón ir al psicólogo no es habitual y, en cierto modo, no está bien visto. No se cuida la salud mental de las personas como se hace en Europa y es muy común que se produzcan situaciones delicadas debido a ello. En este suceso, queda bastante claro que la confesión parece sincera y lo cierto es que no sorprende, dado que es verdad que hacer pedidos online puede dar sentimiento de satisfacción. Tras pasar a disposición judicial, se espera que Yoshida reciba la ayuda que necesite para poder encarrilar su vida, aunque, como te indicamos, no suele ser algo frecuente en Japón.
Las autoridades, no obstante, tampoco dan continuidad a este tipo de noticias y es muy posible que no aparezca información posteriormente, aunque quedará por ver si algo se filtra en redes sociales.