En 2021 se empezaron a suceder todo tipo de acusaciones contra Activision-Blizzard. Todo arranca con una demanda del Departamento de Empleo y Vivienda de California contra Blizzard después de una investigación de dos años, y acaba por desatar un aluvión de informaciones en medios. Una de las piezas más importantes fue la de Jason Schreier en Bloomberg, donde ofrecía varios testimonios de mujeres que se habían sentido violentadas durante su jornada laboral durante los últimos años, terminando el propio periodista por incluir este escándalo en su libro sobre la compañía: Play Nice. Pues bien, en diciembre de 2023, ya con Microsoft como responsable del conglomerado Activision-Blizzard-King, habiéndose producido salidas importantes entre las que estuvo la del por entonces presidente J.
Allen Brack, y acuerdos con organismos como la Equal Employment Opportunity Commission de Estados Unidos con los que se indemnizó a parte de la plantilla afectada, la empresa llega a un nuevo acuerdo con el estado de California. El Departamento de Derechos Civiles aceptó el pago de 54 millones de dólares, y eso que el documento final reconocía la falta de pruebas para sostener todas las alegaciones, o la imposibilidad de demostrar que todos los altos cargos estaban al tanto de esa supuesta cultura generalizada del acoso. Dicho acuerdo ha vuelto a salir a la luz estos últimos días, especialmente en redes sociales, siendo usado como argumento a favor de una teoría que viene a decir que la caída de Blizzard como editora y desarrolladora se ha producido por poco menos que una denuncia falsa. Por ello, el propio Schreier ha salido a la palestra y ha hablado durante más de 20 minutos sobre qué sucedió en Blizzard y si tienen fundamento estas opiniones.
Un asunto complejo, pero con millones de dólares de realidad El vídeo arranca poniendo hechos sobre la mesa: las denuncias de organismos públicos existen, se llegaron a acuerdos y se indemnizó a trabajadores, así como se apartó a responsables y se llegó a compromisos públicos por parte de los nuevos directivos para cambiar la cultura de trabajo en Blizzard. Por otro lado, sí que hay algunos matices que pone sobre la mesa, quizás el más interesante por lo viral que fue durante 2021, el asunto de la foto grupal en un hotel y el grupo de chat que compartía nombre con Bill Cosby. Por un lado, el uso de este conocido actor norteamericano como broma recurrente entre los máximos responsables de Blizzard empieza antes de que estallen los escándalos de violaciones del mismo. Por otro, varios comentarios sí que estarían sacados de contexto al referirse a un miembro del grupo y su mujer, no a subalternas de la propia compañía.
Kotaku fue el medio que lo publicó, y hasta una de las supuestas afectadas considera que fue injusta la publicación de la fotografía, la cual no dejaba de ser pública al haber sido usada en Facebook por alguno de los empleados presentes en la misma. Schreier afirma que no todo son blancos y negros, y que el mundo real, a diferencia de los videojuegos, no es "una partida de Phoenix Wright". Una vez aclarado esto, pasa a detallar una gran cantidad de testimonios que mujeres que han trabajado en Blizzard le han comentado, especialmente los que han sido corroborados por varios empleados distintos y que son tan graves como la cultura del alcohol en el departamento de Battle.net o la inacción percibida tras reportar casos a Recursos Humanos. El resumen es que no hay noticias en lo referente a este asunto, no se han producido novedades y todo sale de un acuerdo de hace más de dos años en la que, más allá de matizar las acusaciones y no condenar de forma rotunda a la compañía, Blizzard sí que tuvo que pagar un total de 72 millones de dólares tras irregularidades en el espacio de trabajo.
También se reformó la cúpula directiva y la mayoría de cargos de responsabilidad en los videojuegos de la empresa cambiaron. La realidad es más compleja, tal y como argumenta Schreier.