Al respecto, el entrenador principal de la escuadra, Jaine Hernández, puso en valor lo conseguido por sus pupilos. “En medio de las dificultades que estamos enfrentando, contra equipos de muy alto nivel y con el éxodo de atletas que hemos sufrido, me siento contento con el resultado, por haber podido aportar algo a la delegación”. Se trata de un elenco debutante en estas lides, que ninguno sobrepasa los 24 años de edad, en una especialidad donde la experiencia es fundamental. «Esto nos da confianza y deseos de seguir adelante, creo que se está abriendo un horizonte positivo, que los muchachos pueden obtener grandes resultados, estoy seguro de que van a ir saliendo». Hernández consideró los Centroamericanos una prueba de fuego para sus muchachos, de la cual salieron airosos al ceder en la justa individual contra un espadista que viene de ser séptimo del mundo, y por colectivos contra Venezuela, bronce del orbe. La espada es el arma más fuerte del área, con cinco esgrimistas que estuvieron en los pasados Juegos Olímpicos, y ahora los cubanos están a la espera de una invitación (wild card) para asistir a los Panamericanos.
Por problemas de visado llegamos muy tarde al clasificatorio y no pudimos cumplir los propósitos y ahora esperamos por otra variante, explicó. Sería lo ideal para no perder un año, porque el propio preparador reconoce que la actitud, la proyección y la disciplina de esos jóvenes le comprometen a esforzarse para sobreponerse a todos los problemas existentes, a veces con esfuerzo de sus propios familiares. Realmente confío en que van a salir adelante, reiteró con la seguridad que le dan sus casi 10 años al frente del combinado antillano. jha/lp