Cubrir un coche eléctrico con paneles solares parece una solución evidente. Mientras el vehículo permanece aparcado o circula, la luz podría recargar lentamente su batería y reducir la dependencia de los enchufes. En los turismos, el problema es la escasa superficie disponible. Una furgoneta comercial, en cambio, ofrece un techo ampli o, laterales elevados y una parte trasera que también puede aprovecharse para generar electricidad.
Para comprobar cuánto podía aportar realmente esta tecnología, un equipo europeo instaló 15 módulos fotovoltaicos sobre una furgoneta eléctrica StreetScooter Work L. El sistema alcanzaba una potencia máxima de 2.180 vatios y enviaba la energía directamente a la batería de tracción de 400 voltios. Después de cuatro meses de mediciones, los investigadores estimaron que la electricidad solar había aportado el equivalente a 530 kilómetros, aproximadamente el 30% de los 1.750 kilómetros recorridos por la furgoneta. La cifra resulta llamativa, pero necesita contexto.
La furgoneta pasó mucho más tiempo aparcada que circulando El ensayo se realizó entre abril y julio de 2021 en los alrededores de Hannover, Alemania. El vehículo seguía una rutina bastante estable: viajaba desde la vivienda de uno de los investigadores hasta el Instituto de Investigación de Energía Solar de Hamelin , permanecía allí varias horas y regresaba por la tarde. © Pirxx Youtube. Durante el periodo analizado, la furgoneta acumuló casi 489 horas estacionada y apenas 32 horas en movimiento. Eso significa que gran parte de la electricidad se produjo mientras el vehículo permanecía quieto, no mientras recorría carreteras.
Además, los investigadores podían aparcarlo con una orientación favorable para reducir las sombras y aumentar la radiación recibida. En una flota comercial real, el conductor no siempre puede elegir dónde estacionar: edificios, árboles, muelles de carga y otros vehículos pueden bloquear el sol durante buena parte del día. El ensayo también se realizó durante la primavera y el verano, cuando los días son más largos y la radiación solar en Alemania resulta mucho mayor que durante el invierno. Casi toda la energía útil llegó mientras estaba estacionada Los resultados muestran una diferencia enorme entre los periodos de circulación y de aparcamiento.
Solo los módulos instalados en el techo produjeron 133,32 kWh durante las paradas, frente a 6,12 kWh durante los trayectos. Los paneles colocados en los laterales y la parte trasera generaron todavía menos electricidad cuando la furgoneta circulaba, debido a su orientación cambiante y a las sombras dinámicas. El techo fue, con diferencia, la superficie más productiva. Tras pasar por los reguladores, la batería auxiliar y el convertidor encargado de elevar la tensión, la eficiencia completa del sistema se situó entre el 60% y el 65%.
La instalación consiguió entregar 129,39 kWh utilizables a la batería principal durante las paradas analizadas. Por tanto, el 30% no significa que la furgoneta pudiera recorrer automáticamente un tercio más en cualquier situación. Los investigadores calcularon esa distancia equivalente utilizando la energía solar almacenada y el consumo medio registrado por kilómetro. Las furgonetas tienen más sentido que los turismos El estudio sí demuestra que la fotovoltaica integrada puede resultar útil en determinados vehículos comerciales.
Las furgonetas de reparto, autocaravanas, autobuses y camiones disponen de superficies mayores y suelen permanecer varias horas al aire libre. La energía obtenida podría reducir pequeñas recargas, alimentar sistemas auxiliares o compensar parte del consumo diario. Pero el resultado dependerá del clima, el estacionamiento, las sombras, la distancia recorrida y el precio de la instalación. El prototipo incluía además unos 320 kilos de paneles, componentes electrónicos y equipos de medición.
Ese peso no representa necesariamente el de un futuro sistema comercial optimizado, pero impide trasladar directamente los resultados a una furgoneta convencional. La prueba no demuestra que los vehículos solares estén preparados para sustituir al cargador. Revela algo más específico: una furgoneta que recorre pocos kilómetros y pasa muchas horas estacionada bajo el sol puede recuperar una parte considerable de su consumo. El 30% es real dentro del experimento.
Lo dudoso es esperar el mismo resultado en una flota que trabaje bajo nubes, entre edificios y sin detenerse durante medio día mirando estratégicamente hacia el sol. Fuente: Xataka.