Seguir a FinanzasDigital en Google Las distorsiones en la tributación local se han convertido en uno de los principales factores de presión para las empresas venezolanas. Durante un análisis sobre el marco fiscal del país, los especialistas Karla D’ Vivo y Alejandro Granadillo coincidieron en que la voracidad fiscal municipal está generando doble tributación, acumulación de créditos fiscales y un encarecimiento sostenido de los costos operativos, mientras el sector productivo enfrenta severas restricciones. Granadillo, abogado y miembro de la firma PTSK, explicó que varios municipios están aplicando retenciones a empresas sin establecimiento ni vínculo territorial, una práctica que contraviene los principios de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal. Recordó que las retenciones son un anticipo del impuesto y solo deben aplicarse cuando el contribuyente es sujeto pasivo del tributo correspondiente.
La imposición fuera de ese marco, señaló, está generando créditos fiscales imposibles de trasladar, lo que incrementa los costos operativos y termina elevando los precios finales al consumidor. También advirtió que sistemas unificados de recaudación como el SIGAT han profundizado estas distorsiones, complicando la operatividad de empresas que trabajan en varias jurisdicciones. Más leídas Tasa de Cambio BCV 06 de agosto de 2026: 755,9001 Bs/USD (+0,0986%) Cora Farías: Nueva Ley de Arrendamientos permite pactar alquileres en dólares Brecha cambiaria cae a mínimos del año debido a mayor oferta de divisas Medidas de alivio sin reformas abruptas D’ Vivo, abogada especializada en derecho tributario, sostuvo que el país necesita acciones inmediatas para aliviar la presión sobre el sector productivo, pero advirtió que una reforma tributaria apresurada sería contraproducente. Afirmó que cualquier modificación estructural debe plantearse a mediano y largo plazo, con evaluación técnica y participación de los gremios.
Entre las medidas urgentes mencionó la revisión de las retenciones del IVA para mejorar el flujo de caja, la actualización de regímenes sancionatorios que hoy desincentivan la formalización, el fortalecimiento de incentivos a las donaciones y la agilización de trámites en los registros públicos, cuya lentitud afecta la actividad mercantil y profesional. Ambos especialistas coincidieron en que la combinación de presión fiscal nacional, distorsiones municipales y procesos administrativos lentos está afectando la competitividad y la capacidad de crecimiento del sector productivo, que reclama medidas de alivio inmediato mientras se discute una reforma más amplia. Con información de Fedecámaras Radio