El conjunto cubano dominó ambos períodos, aunque tuvo que emplearse a fondo ante un combativo equipo puertorriqueño. Al descanso, los antillanos marchaban delante 17-13 y ampliaron en la segunda mitad con un parcial de 17-16 para asegurar el título. Cuba llegó a la discusión del oro después de superar 32-28 a República Dominicana en las semifinales, resultado que dejó a los anfitriones fuera de la pelea por el título y los envió al partido por la medalla de bronce. En ese encuentro, los cubanos impusieron su ritmo ofensivo ante el conjunto local y mantuvieron la ventaja durante buena parte del compromiso para avanzar a la final.
Puerto Rico, por su parte, consiguió el boleto a la disputa del título tras vencer 32-31 a México en una semifinal definida por apenas un gol. Los boricuas llegaron al descanso con ventaja de 16-13 y resistieron la reacción mexicana en la segunda mitad. De esta manera, Cuba y Puerto Rico se enfrentaron por el máximo galardón del torneo en un coliseo, mientras República Dominicana y México quedaron relegados al partido por el bronce, ganado finalmente por los anfitriones 25-24. Con el triunfo, Cuba se consagró campeona del balonmano masculino en la cita multideportiva regional. lam/mpv