De la Espriella anuncia una “regeneración económica” con foco en inversión, empresa y empleo

De la Espriella anuncia una “regeneración económica” con foco en inversión, empresa y empleo

Cali — Desde el Cantón Militar Pichincha, en Cali, Abelardo De la Espriella asumió la Presidencia de Colombia con un mensaje centrado en la recuperación del orden, la autoridad y la libertad. El recién posesionado presidente anunció una nueva etapa para la economía colombiana, que definió como una “regeneración económica” y que tendrá como ejes el fortalecimiento de la iniciativa privada, la inversión, la confianza y la generación de empleo digno. Recuperación económica “La nueva regeneración exige un Estado nacional fuerte y unas regiones capaces de decidir, ejecutar y construir su propio desarrollo sin menoscabar la unidad de la República”, afirmó el mandatario durante su discurso de posesión. De la Espriella planteó, además, una transformación en la relación entre el Estado y las regiones, al considerar que la excesiva centralización administrativa, que en otro momento fue necesaria para preservar la unidad nacional, actualmente representa un obstáculo para el progreso.

Su propuesta apunta a dar mayor capacidad de decisión y ejecución a los territorios. El presidente vinculó su agenda económica con una reforma más amplia del funcionamiento del Estado. Habló de una “regeneración moral” en el ejercicio del poder, una “regeneración institucional” para recuperar la fortaleza y autoridad del Estado y una “regeneración administrativa” basada en la eficiencia y la transparencia como reglas del servicio público. En el frente económico, De la Espriella puso el sector privado en el centro de su propuesta. “Una regeneración económica que fortalezca la iniciativa privada, la inversión, la confianza y el empleo digno”, señaló durante su intervención.

El mandatario también presentó esta agenda como parte de un proyecto de reconstrucción nacional que busca superar las divisiones políticas. Según De la Espriella, la transformación económica debe estar acompañada por una recuperación de la confianza y por un propósito común que permita al país avanzar por encima de sus diferencias ideológicas. En otro apartado de su discurso, De la Espriella aseguró que durante los meses previos a su posesión se realizó un proceso para identificar los principales focos de corrupción y reconoció el trabajo de su vicepresidente, José Manuel Restrepo, quien estuvo al frente de esa labor. Fortaleza regional El nuevo gobierno, de acuerdo con el discurso presidencial, buscará así combinar un Estado nacional fuerte con mayor autonomía regional y una economía en la que la iniciativa privada, la inversión y la generación de empleo tengan un papel central.

El mandatario destacó el simbolismo del lugar elegido para su posesión, al señalar que honra a quienes conquistaron la independencia y representa a una Fuerza Pública llamada a custodiarla. “Este lugar honra a quienes conquistaron la libertad y simboliza la presencia de una Fuerza Pública llamada a custodiarla”, afirmó De la Espriella durante su discurso de posesión. El nuevo presidente también evocó la figura de Joaquín de Caicedo y Cuero, prócer y mártir de la independencia, cuya silla ocupó durante la ceremonia. Según De la Espriella, la memoria histórica del país recuerda que la libertad debe ser defendida de manera permanente. Descentralización será clave “La independencia de una nación no se conserva en los libros de la historia.

Debe afirmarse y defenderse cada día, mediante el valor, la disciplina, la unidad y el respeto por la ley”, sostuvo. Desde Cali, una ciudad que, según el mandatario, ha estado estrechamente vinculada con la historia nacional y que ha sufrido los efectos del terrorismo, el narcotráfico y la violencia, De la Espriella envió uno de los mensajes centrales de su discurso: “Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”. Aseguró además que gobernará para todos los colombianos, independientemente de si votaron por él o respaldaron otras opciones políticas durante las elecciones. “Seré el presidente de todos los colombianos, de quienes me honraron con su voto y de quienes, en ejercicio de su libertad, depositaron su confianza en otras opciones políticas”, afirmó. El mandatario aseguró que su administración estará sustentada en principios y en un programa de gobierno definido. “Ejerceré esta responsabilidad al servicio de todos con convicciones claras y un programa sólido, porque una administración sin principios está inexorablemente condenada al fracaso”, dijo.

Presidente de todos También se dirigió a quienes no respaldaron su candidatura y aseguró que su gobierno buscará demostrar, mediante resultados, que su proyecto puede beneficiar al conjunto del país. “Quienes no creyeron en mi propuesta encontrarán en los hechos la demostración de que este proyecto sirve al bien común y al progreso de toda la nación”, manifestó. De la Espriella hizo un llamado a superar la confrontación política y aseguró que su gobierno buscará convocar a distintos sectores de la sociedad. “En el gobierno que hoy comienza no hay espacio para la intransigencia. Todo lo contrario. Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas”, indicó.

Abelardo De la Espriella reconoció durante su discurso de posesión la magnitud de la responsabilidad que asume al frente del país y aseguró que su gobierno estará guiado por sus convicciones y por los resultados de su gestión. “Nunca he sido hombre de promesas fáciles. He procurado, por el contrario, que sean los hechos los que hablen por mí. Así será a partir de este momento”, afirmó. El nuevo mandatario también presentó su triunfo electoral como una victoria de la democracia colombiana y no únicamente como un resultado personal o partidista. “El pasado 21 de junio no ganó un hombre ni un partido.

Ganó la democracia colombiana. Ganó el derecho de millones de colombianos, de millones de ciudadanos, de decidir libremente el destino de la nación”, sostuvo. De la Espriella aseguró que el país debe avanzar por la vía de “la libertad, de las instituciones y del Estado de Derecho”, al tiempo que lanzó una crítica a los modelos políticos de la región. “Lejos del abismo de los modelos totalitarios bolivarianos que tanto sufrimiento han causado a nuestra región”, dijo. El presidente también reivindicó lo que calificó como la “extrema coherencia” que proclamó durante la campaña y aseguró que esta debe comenzar por el respeto a la democracia, incluso cuando los resultados electorales sean adversos. “La extrema coherencia que proclamé durante la campaña comienza por respetar la democracia en toda circunstancia.

Cuando el resultado nos favorece y cuando las urnas expresan una voluntad distinta a la nuestra”, afirmó. En ese sentido, De la Espriella defendió la legitimidad de las elecciones que le permitieron llegar a la Presidencia y cuestionó cualquier intento de poner en duda sus resultados. “Las elecciones que me otorgaron este mandato se desarrollaron bajo las mismas reglas, con las mismas instituciones y con las mismas garantías que permitieron la elección de la administración que hoy ha culminado. Poner en duda su legitimidad es desconocer la voluntad soberana del pueblo colombiano”, señaló. Finalmente, el mandatario lanzó una advertencia sobre su administración, a la que denominó “el gobierno del tigre”. “Se harán respetar todas las reglas de la democracia.

No habrá espacio para maniobras que atenten contra la estabilidad de la nación, ni contra el legítimo ejercicio del mandato que hoy comienza”, afirmó.