Los expertos de SemiAnalysis no se han mordido la lengua a la hora de hablar de Google. Para ellos DeepMind ha dejado de ser en la práctica un laboratorio frontera. Citan la salida de figuras como Jeff Dean, Sanjay Ghemawat, Quoc Le y Oriol Vinyals, el alejamiento de Demis Hassabis de la gestión diaria y los problemas con Gemini. Su conclusión es contundente : la probabilidad de que Google logre un modelo de IA que compita con los mejores "es cero".
Gemini 3 Pro fue su pico . SemiAnalysis indica que a finales de 2025 se produjo el momento álgido de los modelos de Google. Gemini 3 Pro llegó a ser probablemente el mejor modelo del mundo durante algunas semanas y de hecho obligó a OpenAI y Anthropic a reaccionar. Desde entonces ha habido una caída rápida: Gemini 3.5 Flash decepcionó, Gemini 3.5 Pro no para de retrasarse y Gemini 3.6 Flash se ha quedado muy atrás en las comparativas de rendimiento.
En Xataka Google fue la única tecnológica que apostó realmente por una IA basada en la ciencia. Ahora sabe que va perdiendo El talento se les escapa y se convierte en cliente . Las citadas salidas son los últimos nombres de una lista que incluye a Noam Shazeer y John Jumper — coganador del Nobel junto a Hassabis—, además de otros especialistas en aprendizaje porrefuerzo. Que Google no considere retener este talento es especialmente significativo, porque estos expertos fueron los que precisamente impulsaron el concepto de Transformers que dio lugar a los modelos de IA generativa.
Lo curioso es que startups como las que cofundarán Dean y otros "ex-googlers" usarán el dinero que han levantado en rondas de inversión en cómputo en Google Cloud. La compañía pierde talento y gana clientes. Reparto de cómputo . La tesis más llamativa de SemiAnalsysis es que el gran problema de Gemini no es la ausencia de capacidad de cómputo, sino cómo la están repartiendo.
Según sus cálculos, más del 20% de todos los TPUs que se fabriquen de aquí a finales de 2027 irán directamente a Anthropic , sin contar todos los que ya "alquilan" tanto a la propia Anthropic como a Meta a través de Google Cloud Platform (GCP). O lo que es lo mismo: el hardware que le permitiría a Google desarrollar mucho mejores modelos de IA está cediéndose a sus competidores, que por supuesto les pagan un buen dinero por ese cómputo. Thomas Kurian, ganador en la sombra . El CEO de Google Cloud lleva tiempo defendiendo que las TPU de Google deben ser la base de una infraestructura capaz de dar servicio a cualquier cliente, incluso si eso hace que Gemini tenga más y mejor competencia.
Lo que ha pasado estos días en Google con la reorganización de altos cargos parece una victoria clara de esa visión. La teoría de momento es válida, porque usar una TPU para desarrollar nuevos modelos es apostar al futuro. Vendérsela a clientes supone otra cosa: ingresos inmediatos. DeepMind es la rara avis de la industria IA: mientras otros nos venden fuegos artificiales, ella está reescribiendo la ciencia Los números cuadran .
Según SemiAnalysism Gemini facturaba unos 12.000 millones de dólares de ingresos recurrentes anualizados (ARR) en el segundo trimestre de 2026. Para finales de 2027 se proyectan más de 73.000 millones de dólares en infraestructura de IA para terceros y otros 120.000 millones en ventas de sus chips TPU. Son estimaciones de estos expertos, no previsiones oficiales de Alphabet, pero dejan claro que hoy por hoy Google tiene clara su estrategia. Prefiere asegurarse los ingresos en este ámbito porque tener el mejor modelo de momento no es tan atractivo financieramente.
GCP crece como la espuma . Las cuentas de estos analistas revelan que Google Cloud Platform creció un 82% en el último trimestre de este año, aunque destacan que hay una nueva fuente de ingresos: los servidores con sus TPUs que están usándose en centros de datos de clientes externos como Anthropic. También estiman que la firma tiene unos 150.000 millones de dólares en carteras pendientes de pago (contratos por ejecutar) y eso podría llevar a GCP a crecer por encima del 100% el año que viene. Google pierde y gana a la vez .
Durante años parecía que la carrera de la IA la ganaría quien tuviera el modelo de IA más potente. Ahora ha surgido otra nueva y excepcional fuente de ingresos: la capacidad de cómputo. Google puede dejar que OpenAI, Anthropic, Meta y otras startups se peleen por los modelos frontera mientras ella cobra por los chips, la nube y la infraestructura que todas estas empresas necesitan. En Xataka 'AlphaGo' es el documental de Netflix que mejor explica lo que supuso la victoria de la IA de Google al campeón de Go Pero .
Los datos y conclusiones de SemiAnalysis son razonables, pero no significan que Google haya renunciado a perder del todo esa carrera por los modelos frontera. Aquí varias posibles razones: Los perfiles que han dejado la empresa o se han desplazado a otras responsabilidades son científicos. DeepMind casi nunca tuvo como prioridad convertir a Gemini en el mejor modelo de IA del mundo: lo prioritario eran proyectos como AlphaGo o AlphaFold . La ciencia estaba por encima de todo, aunque es cierto que la fusión de DeepMind y Google Brain en 2023 modificó un poco ese plan.
Con la nueva reorganización, puede que vuelva el foco al producto. Anthropic ha logrado enseñar a todos sus rivales que hay mucho dinero en el ámbito de los agentes de IA que programan en entornos profesionales. No parece difícil que Google se ponga las pilas en ese terreno y acabe ganando terreno perdido. Ya sabemos que el liderato de los modelos dura semanas o como mucho pocos meses.
El acuerdo de Google con Apple para que Gemini sea la base de Siri AI obliga a la empresa de Sundar Pichai a no relajarse. Tener un modelo "flojo" pone en riesgo la renovación de esta alianza, y parece lógico pensar que Google tendrá que seguir innovando en Gemini para que Apple siga confiando en ella como socia. Y por último, Google necesita un modelo de garantías para que su renovado buscador con IA (AI Overviews, AI Mode) siga dando respuestas cada vez más válidas y no deje de ser ese recurso al que volvemos una y otra vez. Imagen | World Economic Forum En Xataka | El CEO de Anthropic ha descubierto una realidad: sus trabajadores trabajan por dinero, no por una "misión"