Estamos a pocos días de que el eclipse solar se pueda ver desde la Tierra. Un escenario esperado por muchos de nosotros, que no está exento de riesgos. Especialmente si no llevamos el equipamiento adecuado, como son las gafas homologadas para ver el eclipse solar. Ahora, conocemos cómo minimizar los potenciales riesgos.
El próximo eclipse solar que podremos ver en nuestro país se celebrará el 12 de agosto. Un evento único, de esos que ocurren una vez cada cientos de años, motivo por el cual es importante que tengamos todo bien preparado para la ocasión. De hecho, la AEMET va a hacer un seguimiento especial para darnos la información más actualizada sobre los fenómenos meteorológicos que podrían llegar para tal ocasión y algunas ciudades han restringido la circulación y limitado el acceso a ciertas zonas. Pese a que la belleza de este evento es indudable, no podemos dejar de proteger nuestra salud ocular para disfrutar de dicho acontecimiento.
Contar con unas gafas homologadas es una de las claves, sin embargo, no es el método infalible. Así lo alerta Manuel Sánchez, óptico optometrista, que ha compartido algunas claves que debemos tener en cuenta para no comprometer la salud de nuestros ojos. El riesgo es real Sánchez Rubal es claro, “mirar al eclipse sin la protección adecuada”, es decir, sin unas gafas homologadas, supone un riesgo real. De hecho, en el último eclipse que se produjo en Reino Unido, se diagnosticaron en torno a 100 casos de pérdida de visión parcial e irreversible por parte de los asistentes que se habían reunido para disfrutar de este espectáculo.
Los efectos son muy similares, continúa, a cuando nos hacen una foto con flash o nos apuntan a los ojos con una linterna, cuando nos quedamos durante un tiempo con un punto negro que, de forma progresiva, va desapareciendo. Si observamos el eclipse sin la protección adecuada, estaríamos expuestos a tener ese punto negro en nuestra visión, pero de forma permanente. Además, según explica, esto sucede en muy poco tiempo. No tenemos que mirar al eclipse durante varios minutos, sino que en unos pocos segundos ya podríamos comprometer la salud de nuestros ojos para siempre.
El uso de gafas homologadas Las gafas que debemos usar para poder mirar directamente al sol son las que cuentan con la homologación ISO 12312-2. Además, es necesario que comprobemos que no estén rayadas. En el caso de que no hagamos esta comprobación y tengan alguna marca, “la luz va a entrar” y los efectos serían exactamente los mismos que tendríamos en el caso de que observáramos el eclipse sin ningún elemento externo. Pero, ¿podemos ver el eclipse en el caso de que no contemos con estas gafas?
El óptico es claro: “ningún otro sistema es apto para hacerlo”. Es decir, no podemos hacer uso de una radiografía o cualquier otro elemento que hayamos leído por Internet para proteger nuestros ojos. Por tanto, y como hemos podido comprobar, no existe ningún motivo para que nos arriesguemos a la hora de ver el eclipse. Más aún si tenemos en cuenta que la inmensa mayoría de las gafas homologadas que se comercializan tienen un coste muy bajo, lo que hace que merezca la pena hacer la inversión.