Tesoros que Holguín guarda en el oriente de Cuba

Tesoros que Holguín guarda en el oriente de Cuba

La provincia de Holguín, ubicada en el norte del oriente de la isla, se consolidó como el tercer destino turístico más importante de Cuba, y no es para menos. Su oferta combina playas de ensueño, naturaleza exuberante, historia milenaria y una vibrante vida cultural que la convierten en un lugar único. El principal imán de Holguín son sus impresionantes costas. Con más de 41 playas a lo largo de sus 350 kilómetros de litoral norte, la provincia ofrece algunas de las arenas más blancas y aguas más cristalinas del Caribe.

Destinos como Guardalavaca, Playa Esmeralda y Playa Pesquero son famosos por sus finos granos de arena y coloridos arrecifes de coral, ideales para el buceo y el snorkel. A estos paraísos playeros se suma Cayo Saetía, una isla de más de 40 kilómetros cuadrados donde la fauna exótica, como cebras y antílopes, deambula en libertad, ofreciendo una experiencia de safari única en el país. Más allá de la costa, Holguín guarda tesoros naturales de primer orden. Es el hogar del Salto del Guayabo, la cascada más alta de Cuba, y de la Sierra del Cristal, un área de frondosa biodiversidad.

La historia también tiene un peso fundamental. Por la bahía de Bariay desembarcó Cristóbal Colón en 1492, quien describió estas tierras como «las más hermosas que ojos humanos hayan visto», de acuerdo con opinión de estudiosos. Para los amantes de la arqueología, el Chorro de Maíta es un sitio imprescindible, ya que alberga el mayor cementerio aborigen de las Antillas. No puede faltar una visita a Gibara, la Villa Blanca, un pueblo costero de encanto colonial y ambiente bohemio que cada año atrae a cineastas de todo el mundo con su Festival Internacional de Cine Pobre.

La ciudad de Holguín, conocida como la Ciudad de los Parques, invita a perderse en sus calles y a subir los 458 escalones de la Loma de la Cruz, un mirador con vistas espectaculares a toda la región. La provincia vive durante todo el año grandes fiestas, como las Romerías de Mayo, una explosión de arte y juventud, y la Fiesta de la Cultura Iberoamericana. mem/rfc