Atletismo y lucha, luces de Cuba en Santo Domingo 2026

Atletismo y lucha, luces de Cuba en Santo Domingo 2026

La delegación cubana terminó la cita regional con 55 medallas de oro, 48 de plata y 56 de bronce, distante del puntero México (167-125-115) y de Colombia (91-98-77) en el segundo puesto. En el balance nacional, atletismo y lucha resultaron las principales luces del team cubano, protagonistas de una parte significativa de los títulos conquistados en la capital dominicana. Los exponentes del campo y pista regalaron 10 premios dorados y solo fueron superados por la representación de República Dominicana, que terminó al frente de la disciplina con 14 títulos. En el Estadio Olímpico Félix Sánchez, Cuba volvió a mostrar la fortaleza de su escuela y aplaudió los éxitos de sus figuras en el triple salto femenino y masculino, el lanzamiento del disco y el salto con pértiga entre las mujeres, además del salto largo y la jabalina masculina.

Entre las atletas más destacadas estuvieron las bicampeonas Anisleidis Ochoa (cinco mil metros y tres mil metros con obstáculos) y Daily Cooper (800 y mil 500 metros), y de los monarcas de esta edición, únicamente el triplista Lázaro Martínez consiguió repetir la corona conquistada en San Salvador. Los gladiadores cubanos volvieron a cargar con el peso dorado y sumaron 10 cetros, repartidas entre los gladiadores de la modalidad libre masculina (dos), las mujeres (cuatro) y grecorromano (cuatro). Uno de los momentos más sobresalientes lo aportó Oscar Pino, quien subió por tercera ocasión a lo más alto del podio centrocaribeño en la división de 130 kilogramos. El judo fue el tercer deporte con mayor contribución a la delegación cubana, con seis títulos, aunque no pudo retener el oro en el evento por equipos mixtos.

También tuvieron un peso importante en la cosecha dorada el canotaje (cinco), el remo (cuatro), el taekwondo (tres), el ciclismo de ruta (dos), el balonmano (dos), el hockey sobre césped (dos) y el levantamiento de pesas (dos), todos con más de un oro. Entre las actuaciones que despertaron especial entusiasmo estuvo el regreso al trono de la ciclista Marlíes Mejías, vencedora en las pruebas de ruta, así como las selecciones de hockey sobre césped y balonmano, y el voleibol de playa, con una corona entre los hombres y una plata en las mujeres. Una de las notas negativas fue el boxeo, históricamente buque insignia de las delegaciones nacionales en los grandes eventos multideportivos; y esta vez, apenas logró festejar un título, aunque tuvo un significado especial: Dayira Mesa, reina de los 70 kilogramos, se convirtió en la primera mujer cubana en conquistar una medalla de oro sobre el ring de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. El béisbol quedó por primera vez fuera del podio regional, mientras los equipos de sóftbol estuvieron por debajo de las expectativas previas y los conjuntos de voleibol de sala tampoco consiguieron cumplir sus metas.

Cuba llegó a Santo Domingo con poco más de 500 atletas y afrontó la competición en un contexto complejo, marcado por dificultades en la preparación y limitaciones debido al recrudecimiento del bloqueo estadounidense. Aun así, el deporte cubano consiguió mantener su presencia entre las tres principales potencias de la región, y las nuevas figuras comenzaron a escribir sus propias historias de éxito camino a los Panamericanos de Lima 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. car/yma