Aunque Harry Geithner regresó a México por nuevos proyectos en televisión, el actor colombiano nos dejó claro que los reflectores ya no ocupan el primer lugar en su vida. Hoy, su esposa Alejandra Silva y sus dos hijos son el centro de todas sus decisiones y lo que lo llevó a radicar en Nueva York, donde además desarrolla una nueva faceta como productor, empresario y promotor de proyectos enfocados en la comunidad hispana. “Realmente lo que me llevó a Nueva York fue el amor. Me casé hace siete años con una argentina, empresaria y abogada. Formamos nuestra familia allá.
Ella ya llevaba más de 14 años viviendo en La Gran Manzana. Traté de convencerla de que nos fuéramos a México, pero me dijo que no”, recordó entre risas. La decisión no representó un sacrificio profesional, sino una elección de vida. Además, el actor ya tenía experiencia viviendo en la Unión Americana antes de establecerse de forma definitiva en Nueva York. “No me afectó porque ya había vivido en Miami durante más de 12 años.
Siempre he estado muy vinculado con este país. Hemos formado una empresa y realmente es mi base de operaciones. Pero todos los meses viajo a México para grabaciones y producciones de los nuevos contenidos que vamos a lanzar”, señaló. Desde esa ciudad dirige una productora, una escuela de actuación y diversos proyectos audiovisuales dirigidos principalmente a la comunidad hispana. “Tengo varias cosas.
En primer lugar, mi productora y mi escuela de actuación. Producimos películas, series y programas de televisión para la comunidad hispana dentro de Estados Unidos. Estamos reinventándonos y ahora también tratamos de hacerlo en México. Para mí es muy importante porque representa un parteaguas para volver a tocar México”, afirmó.
Harry está viajando seguido a México porque produce para el canal Unife los programas Cambio de planes, que conduce su esposa, y el late night show A ver qué sale, que él encabeza. Durante su visita al país también aprovechó para celebrar una fecha muy especial junto a su esposa. “El 26 de junio celebramos nuestro aniversario de bodas. Por eso llevé por primera vez a Alejandra a Tepoztlán. Ella no lo conocía y fue algo mágico”, compartió.
Sin embargo, el tema que más emociona al actor es hablar de su familia. Especialmente de Donnatella, su hija de 10 años, quien vive con autismo severo y ha transformado por completo la manera en que entiende la vida. Junto a Alejandra creó la Minority Arts & Media Foundation, una organización que busca apoyar a artistas hispanos y a personas con discapacidad interesadas en desarrollar una carrera dentro de las artes. “En mi familia tengo una niña que tiene autismo severo. Nos hemos dado cuenta de que muchas veces no existe suficiente apoyo para los hispanos en áreas como la pintura, la música, el canto o la actuación.
Por eso formamos esta fundación y otorgamos becas para que puedan seguir estudiando el área artística que deseen”, explicó. Al preguntarle cómo cambió su vida el diagnóstico de su hija, respondió con absoluta honestidad. “Lo que te puedo decir es que fui un ignorante. Conocía el Trastorno del Espectro Autista, pero tuve que volver a estudiar, aprender, consultar e investigar cómo se maneja”, confesó. Después compartió una reflexión que resume gran parte de su aprendizaje como padre. “A ellos les enseñan a adaptarse a la sociedad, pero a nosotros, como sociedad, nadie nos enseña a adaptarnos a ellos.
Ese ha sido el cambio más radical: aprender a comprender esta condición y saber cómo sobrellevarla con paciencia, amor y cariño”, expresó. Harry explicó que Donnatella requiere atención permanente. “Mi hija tiene dificultades motrices, autismo severo y no habla. Necesita ayuda las 24 horas del día”, dijo. Aun así, lejos de enfocarse en las dificultades, prefiere destacar lo mucho que su hija ha fortalecido a la familia. “Recuerda que dentro del espectro autista existen diferentes niveles.
Ella está en uno de los más altos. El amor a la familia, la paciencia y las enseñanzas que uno transmite a un ser tan hermoso nos han permitido mantenernos unidos. Ha sido un aprendizaje constante durante todos estos años”, aseguró. Ese vínculo familiar también explica la razón por la que ha disminuido su presencia en las telenovelas mexicanas.
Aunque continúa recibiendo propuestas de productores importantes, hoy sus prioridades son distintas. “Tengo muy buena relación con Juan Osorio y con “El Güero” Castro. Me han invitado a participar en proyectos, pero estoy aceptando trabajos cortos, personajes que no requieran largas temporadas”, reveló. La razón vuelve a ser la misma: sus seres queridos. “Tengo una familia que no vive en la Ciudad de México y eso me jala mucho. Además tengo mis propios proyectos, mis negocios como productor, estoy involucrado en la industria alimentaria y voy a publicar un libro.
Todo eso me quita tiempo, pero me interesa seguir vigente en México para continuar trabajando en lo que más me gusta”, afirmó.