El próximo eclipse solar del 12 de agosto será uno de esos acontecimientos astronómicos que muchos querrán disfrutar mirando directamente al cielo. Pero hacerlo sin la protección adecuada puede convertir esta experiencia espectacular en un problema serio para la vista. Tener unas gafas especiales para eclipses no es suficiente, ya que antes de utilizarlas hay que comprobar que cumplen con los estándares de seguridad correspondientes y que se encuentran en perfecto estado. La recomendación fundamental es buscar la referencia ISO 12312-2, el estándar internacional que establece los requisitos de seguridad para filtros utilizados para la observación directa del Sol.
Si las gafas no incluyen esta certificación o no permiten comprobar claramente que cumplen los requisitos aplicables, no deberían utilizarse para observar el eclipse. Además, no conviene confiarse por el simple hecho de que unas gafas hayan servido para ver un eclipse anterior. Los filtros solares deben conservarse correctamente y no presentar arañazos, perforaciones, grietas o cualquier otro deterioro. Si han pasado años desde su adquisición y existen dudas sobre su estado o procedencia, lo más prudente es sustituirlas por unas nuevas y verificadas.
Gafas válidas para el eclipse La referencia que debe buscar cualquier persona que quiera adquirir unas gafas para observar directamente el Sol es la norma ISO 12312-2. Esta especificación internacional establece los requisitos de seguridad que deben cumplir los filtros destinados a la observación solar directa. No obstante, también es importante prestar atención al estado físico del filtro y adquirir el producto a través de distribuidores fiables. Las gafas no deben tener arañazos ni daños visibles y, ante cualquier defecto, deben descartarse.
Una recomendación especialmente relevante es no reutilizar automáticamente unas gafas que llevan varios años guardadas en un cajón, dado que la conservación del filtro, la calidad del producto y las condiciones en las que se ha almacenado son factores que deben tenerse en cuenta. Si existen dudas sobre su procedencia o sobre su estado, es preferible utilizar unas gafas nuevas que cumplan con los requisitos de seguridad. La Sociedad Española de Oftalmología advierte de que mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede provocar lesiones oculares potencialmente graves e irreversibles. La recomendación es todavía más importante cuando hay niños y adolescentes de por medio.
Consíguelas sin comprarlas No es imprescindible comprar unas gafas específicamente para el eclipse si existe la posibilidad de conseguirlas sin pagar ni un euro por ellas. Algunos museos, planetarios y centros de ciencia organizan actividades relacionadas con los eclipses y pueden distribuir gafas solares homologadas como parte de sus iniciativas, incluidas con la compra de la entrada. Desde el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades se han promovido actividades de divulgación vinculadas a la observación astronómica. Por ello, una opción interesante es consultar la programación de los museos y centros de ciencia de cada ciudad para comprobar si ofrecen gafas solares junto con las entradas o dentro de actividades especiales relacionadas con el eclipse.
Otras recomendaciones - La Sociedad Española de Oftalmología desaconseja observar el Sol directamente sin la protección adecuada y recuerda que, en el caso de utilizar telescopios, prismáticos o cámaras, estos dispositivos deben contar con filtros solares específicos instalados en la parte frontal del instrumento. - Nunca se deben utilizar unas gafas para eclipses colocadas detrás de unos prismáticos o un telescopio como sustituto de un filtro solar adecuado. La concentración de la luz solar que generan estos instrumentos puede provocar daños graves en los ojos y también deteriorar los propios filtros. - Los expertos recomiendan además que las observaciones sean breves e intermitentes y que se extremen las precauciones con los menores y con aquellas personas que tengan patologías oculares.