Camila Sodi lo considera “obra del destino”. Así se refiere el hecho de que tras la muerte de su madre Ernestina Sodi, ella y su hermana fueron las que embalsamaron el cuerpo. La historia se cuenta en su libro llamado “El pequeño libro del duelo”, en el que detalla los días que vivió a partir de la muerte de la hermana de Laura Zapata. Lo que Camila llama “obra del destino” es la curiosa coincidencia de que su familia tenía un negocio de ataúdes, pero no cualquier negocio de ataúdes, sino uno especialmente novedoso. “Mi hermana y mi mamá tenían un negocio de ataúdes biodegradables”, cuenta.
Es decir, que estaban hechos de materiales biodegradables a los que se les agregaban semillas para que con el paso del tiempo, el ataúd se convirtiera en un árbol o planta. TE RECOMENDAMOS: Gala Montes protagonizó una nueva polémica: ¡acusaron a su novio de ser un mantenido! “Tenían muy buenas ideas pero un día descubren que el ataúd se deshace pero el cuerpo no. Entonces el personajazo de mi hermana Marina decide estudiar emblasamamientos y necropsias en la UNAM”. Marina desarrolló una nueva técnica cuya primera prueba fue precisamente con el cuerpo de la mamá de Camila Sodi. “Es una historia tremebunda.
La enterramos en el ataúde prototipo y lo llenamos de flores”. Por eso mismo, fueron ellas dos la que embalsamaron a su mamá. Así lo narró en el podcast de Romina Sacre.