Coches Eléctricos Tras vender parte de la fábrica de Valencia a Geely, el CEO de Ford, Jim Farley, pone en alerta a sus empleados ante la próxima amenaza Jim Farley se ha convertido en uno de los rostros más famosos de la industria. El empresario americano asegura que Ford está preparándose para neutralizar la amenaza de China. Jim Farley trata de dirigir a Ford a una nueva era eléctrica mucho más competitiva. Javier Gómara 08/08/2026 09:30 Actualizado a 08/08/2026 09:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora La amenaza de China es real y cada día más fuerte. Europa ya ha sucumbido ante la fuerza del país. Otras regiones, en cambio, están decididas a plantar cara, aunque en el fondo saben que es cuestión de tiempo que se vean inundados por coches fabricados en el Lejano Oriente.
La competitividad de la industria automotriz china sigue marcando la agenda estratégica de los grandes constructores globales. Durante una reunión interna con empleados, el consejero delegado de Ford, Jim Farley , ha advertido sobre la inminente irrupción de las marcas chinas en el mercado estadounidense en un plazo estimado de entre cinco y diez años, situando la probabilidad más alta hacia el final de dicha década. A pesar de las severas barreras comerciales impuestas en Estados Unidos por la administración de Donald Trump , la dirección del fabricante americano considera que el desembarco de coches chinos es imposible de frenar. Por ello, la compañía ha iniciado el desarrollo de una nueva línea de vehículos eléctricos asequibles proyectados desde cero para equiparar los costes de producción y la eficiencia mecánica de sus rivales asiáticos.
Un gasto de 5.000 millones de dólares para intentar hacer sus coches eléctricos lo suficientemente baratos e interesantes como para que los clientes se olviden de China. Desarrollo de una nueva arquitectura eléctrica eficiente Ford trabaja en una estructura universal adaptable a diferentes territorios y carrocerías. Para contrarrestar el avance de firmas como BYD, Ford ha centrado gran parte de los esfuerzos de su área de ingeniería en el diseño de una plataforma para coches eléctricos de bajo coste . La meta prioritaria del equipo de trabajo consiste en reducir los costes de fabricación y optimizar la eficiencia de los componentes del sistema de propulsión.
La plataforma debe cumplir difíciles y exigentes requisitos. Debe ser apta para soportar diferentes carrocerías, desde pick-ups a SUV compactos. Y debe ser apta para homologarse en todo el mundo. Esta nueva familia de modelos eléctricos busca igualar la densidad energética y la simplicidad mecánica que han permitido a los fabricantes chinos ofrecer vehículos competitivos a precios contenidos.
Desde la directiva de Ford, encabezada también por su presidente ejecutivo Bill Ford , se insiste en que la única vía sostenible pasa por competir directamente en términos de ingeniería y coste, en lugar de confiar en la protección permanente de los aranceles. Barreras comerciales y plataformas de pruebas en América del Norte Jim Farley durante uno de sus últimos actos públicos en Detroit. Actualmente, Estados Unidos bloquea la importación de turismos eléctricos procedentes de China mediante aranceles que alcanzan el 100%. A estas medidas tributarias se suman normativas del Departamento de Comercio que prohíben el uso de componentes de origen chino para el año modelo 2030, mientras el Senado evalúa endurecer aún más las restricciones de comercialización.
China y Estados Unidos viven en una tensa relación económica y comercial a la que la industria del automóvil no parece resignarse. Frente a estas restricciones, los fabricantes chinos están reforzando su presencia industrial y comercial en países vecinos como México y Canadá. Los expertos del sector señalan al mercado canadiense, con normativas y preferencias de consumo similares a las estadounidenses, como un banco de pruebas estratégico para testar la aceptación de sus mecánicas antes de un eventual salto a Estados Unidos. Grandes corporaciones como BYD o Geely ya buscan emplazamientos (fábricas) en Canadá y México que le permitan sortear los aranceles fijados por la Casa Blanca .
En Europa, Ford vende parte de Almussafes Mientras que Ford se blinda en Estados Unidos la situación en Europa es totalmente diferente. Tras aplicar medidas arancelarias que no han tenido casi ningún efecto, los conductores europeos viven cada día más atentos al cada vez mayor número de coches procedentes del Lejano Oriente. Ante esta nueva realidad, Ford ha sufrido duros contratiempos comerciales, aunque no se puede descargar de responsabilidad ciertas decisiones como la eliminación de modelos tan populares como el Fiesta o el Focus. Ford necesita sobrevivir en Europa y para ello, hace escasos días, acordó la venta parcial de su fábrica de Almussafes , Valencia.
Geely ha comprado parte de la planta española donde producirá el Geely EX2 para Europa, el coche eléctrico más popular de China. Temas Ford Coches Eléctricos