Muchos menores han perdido a sus padres, sus hogares y a otros miembros de sus familias. También miles de niños han sido asesinados, heridos y desplazados, mientras enfrentan hambre, falta de atención médica, y un lugar seguro donde vivir. Una infancia a la que le han arrebatado incluso el derecho a sentirse segura. Las cifras reflejan la dimensión de esta tragedia.
UNICEF advierte que, desde el anuncio del alto el fuego en octubre de 2025, al menos 300 niños palestinos han sido asesinados en Gaza: un promedio de un menor muerto cada día. Pero detrás de cada cifra hay un niño, una familia y una vida interrumpida. Para los menores de Gaza, la guerra no solo significa sobrevivir a los bombardeos, sino crecer entre ruinas, desplazamientos, hambre, miedo y pérdidas. Una infancia que sigue esperando aquello que debería ser un derecho: vivir en paz. msr/tmv