Coches Eléctricos Andalucía, Madrid y hasta 5 autonomías dudan que se puedan gestionar todas las ayudas pendientes del año pasado Un total de cinco comunidades autónomas reconocen que no podrán atender toda la lista de espera de 2025 pese a la ampliación de fondos. El Plan Moves III vuelve a evidenciar los problemas de gestión de las ayudas al coche eléctrico. (Imagen generada por IA) Rubén Leal 09/08/2026 08:00 Actualizado a 09/08/2026 08:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora El Plan Moves III vuelve a enseñar su mayor debilidad: no basta con anunciar fondos si después la gestión no llega a tiempo o el dinero no alcanza para todos.
Según un informe elaborado por La Tribuna de Automoción, al menos cinco comunidades autónomas no podrán atender todas las solicitudes válidas que quedaron en lista de espera en la convocatoria de 2025: Madrid, Andalucía, Castilla y León, Navarra y Extremadura. El problema llega pese a la ampliación extraordinaria aprobada a finales de 2025. El IDAE recoge que el Plan Moves III 2025 contaba con una dotación inicial de 400 millones de euros y que después fue ampliado con 381,76 millones adicionales. Sobre el papel, esa inyección debía servir para aliviar la lista de espera.
En la práctica, no será suficiente en todas las regiones. Todavía no se han terminado de dar las ayudas de 2025, y a algunos no le llegará. Madrid, el caso más visible Madrid aparece como uno de los puntos más tensos. Según la información sectorial publicada, la comunidad acumula un exceso de solicitudes superior a 36 millones de euros, repartido entre la línea de vehículos y la de puntos de recarga.
La región ya habría hecho varias reasignaciones internas por caducidades, desistimientos, minoraciones y denegaciones, pero aun así no bastaría para dejar todo resuelto. El caso madrileño era previsible. Ya se adelantó en 2025 que Madrid agotó sus fondos de ayudas a vehículos eléctricos y cargadores en muy poco tiempo, en un mercado que concentra una parte muy alta de las matriculaciones de este tipo. El problema no es solo de demanda.
También es de diseño. El Plan Moves III se repartía territorialmente y se gestionaba por comunidades autónomas, lo que generó diferentes ritmos, convocatorias tardías, listas de espera y desigualdad práctica entre compradores según el lugar de residencia. Uno de los problemas de base del Moves era la gestión autonómica. ¿Por qué no es fácil poner más dinero ahora? La dificultad está en que el Plan Moves III 2025 ya terminó el 31 de diciembre de 2025.
Fuentes de la Administración citadas señalan que articular recursos de forma retroactiva para un programa cerrado es “muy difícil”. Además, las ampliaciones no fueron homogéneas. El IDAE enumera resoluciones de ampliación para varias comunidades en diciembre, entre ellas Madrid, Castilla y León. Pero el dinero adicional no siempre coincidió con el volumen real de solicitudes pendientes, y en algunas regiones la demanda siguió entrando por encima de lo previsto durante las últimas semanas del año.
Por eso algunas autonomías intentan mover fondos entre líneas: de cargadores a vehículos o al revés. Galicia, Comunidad Valenciana o Baleares confían en atender todas o casi todas sus solicitudes mediante redistribuciones, mientras otras comunidades declaran más presupuesto que expedientes. No es fácil cerrar positivamente todas las solicitudes pendientes. El Moves 2021-2024, casi cerrado; el de 2025, más complicado El informe también distingue entre dos etapas.
El Plan Moves III 2021-2024, financiado con fondos europeos, tenía como fecha clave el 30 de junio de 2026 para cumplir los plazos de resolución. A falta de confirmación por parte de algunas comunidades, la mayoría de territorios habrían resuelto prácticamente todos sus expedientes. El verdadero cuello de botella está en 2025. Ese año se aprobó una nueva convocatoria con efecto retroactivo, pero muchas comunidades abrieron tarde, agotaron fondos o arrastraron solicitudes anteriores.
El resultado es un cierre irregular y difícil de explicar al comprador. El Plan Auto+ nace precisamente para evitar esto La lectura política y comercial es clara: el Plan Moves III ayudó a vender coches eléctricos, híbridos enchufables y puntos de recarga, pero también generó incertidumbre. Para un comprador, una ayuda no vale lo mismo si se cobra tarde, si depende de una lista de espera o si puede quedarse sin fondos después de haber comprado el coche. Por eso el nuevo Plan Auto+ , aunque no exento de quejas, cambia el modelo y centraliza la tramitación en el Ministerio de Industria y Turismo.
La intención es evitar la dispersión autonómica, ordenar mejor las solicitudes y reducir el riesgo de que dos compradores en situaciones similares tengan resultados distintos según su comunidad. El problema es que ese cambio no borra lo ocurrido con el Plan Moves III. Si finalmente miles de expedientes válidos se quedan sin ayuda, como dice el informe del citado medio español, el mensaje para el mercado será incómodo: la electrificación necesita incentivos, pero también necesita que esos incentivos sean previsibles. Porque para muchos conductores, la diferencia entre comprar o no comprar un eléctrico sigue estando en esos miles de euros que ahora pueden quedarse en el aire.
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