El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó a Estados Unidos de impulsar una estrategia de “guerra psicológica” contra la isla mediante recientes informaciones sobre operaciones encubiertas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). La denuncia, realizada el sábado 8 de agosto, apunta a una investigación de The New York Times sobre la creación de un grupo operativo secreto de la CIA dedicado a Cuba. Según el reporte citado por el mandatario; el equipo buscaría identificar divisiones dentro del liderazgo cubano y promover cambios políticos alineados con los intereses de Washington. Díaz-Canel relacionó estas acciones con la política exterior del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y con las medidas de presión económica promovidas por la administración de Donald Trump.
El Gobierno cubano sostiene que estas políticas afectan los ingresos de divisas y dificultan el acceso a combustibles y energía. 🇨🇺| Presidente @DiazCanelB en #24EIPCO: "El socialismo sigue siendo la única salida realista y humana frente a la barbarie capitalista". 🔗| Les compartimos el enlace con su discurso:https://t.co/c3ehNOZdba — Presidencia Cuba 🇨🇺 (@PresidenciaCuba) August 8, 2026 Cuba alerta sobre operaciones encubiertas de la CIA El mandatario también rechazó que Cuba continúe incluida en la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo; al considerar que esta designación sirve como argumento para mantener las sanciones. Asimismo, señaló el impacto del bloqueo sobre sectores como la generación eléctrica, el transporte y la salud. La tensión se produce mientras Estados Unidos mantiene una presencia militar en el Caribe a través del Comando Sur; en un contexto de creciente disputa geopolítica en América Latina. Frente a la crisis económica, Díaz-Canel defendió las 176 medidas aprobadas por el Gobierno cubano para impulsar la transformación económica y social.
Más de 120, según las autoridades; ya estarían listas para aplicarse. Las reformas contemplan mayor autonomía para municipios y empresas estatales, además de nuevas alianzas entre el sector público y la gestión privada. Sin embargo, el presidente aseguró que no implicarán una transición al capitalismo ni la privatización de sectores estratégicos como la salud; la educación, la ciencia y la cultura.