Pokémon GO fue el mayor fenómeno de 2016, pero Irán pensó que prohibirlo era lo mejor para sus ciudadanos

Pokémon GO fue el mayor fenómeno de 2016, pero Irán pensó que prohibirlo era lo mejor para sus ciudadanos

En verano de 2016 parecía imposible caminar por una ciudad sin encontrarse con una persona mirando el móvil mientras buscaba un Pokémon. Pokémon GO se convirtió en un fenómeno mundial en cuestión de semanas y consiguió sacar a millones de personas a la calle: había Pokémon en parques, monumentos y edificios públicos, y cada paseo podía terminar frente a una Poképarada. En Irán, sin embargo, aquella fiebre chocó rápidamente con las autoridades, ya que consideraron que el juego podía convertirse en un problema para la seguridad del país. Irán prohibió Pokémon GO en agosto de 2016.

Según recogió entonces The Guardian, el Consejo Supremo del Espacio Virtual tomó la decisión por cuestiones relacionadas con la seguridad y el funcionamiento del juego. Las autoridades iraníes habían planteado condiciones para permitirlo, entre ellas alojar sus datos dentro del país y excluir determinadas zonas del mapa. Niantic no llegó a cumplirlas y los jugadores iraníes se encontraron con un obstáculo bastante mayor que quedarse sin Poké Balls. El problema estaba en el mapa La preocupación se entiende mejor recordando cómo funcionaba Pokémon GO.

Para encontrar criaturas, visitar Poképaradas o combatir en gimnasios, el móvil necesitaba conocer la ubicación del jugador. Además, Niantic podía convertir lugares reales en puntos de interés que animaban a miles de personas a acercarse hasta ellos. El problema aparecía cuando ese mapa virtual se cruzaba con instalaciones militares, edificios gubernamentales u otros lugares sensibles. De hecho, ese temor tampoco fue exclusivo de Irán.

Apenas unos días después, el Pentágono restringió el uso de Pokémon GO dentro de sus instalaciones. The Guardian explicó que responsables estadounidenses temían que la geolocalización pudiera revelar información sobre zonas sensibles, pero la historia tenía un detalle especialmente curioso: durante las primeras semanas hubo un gimnasio dentro del propio Pentágono. La diferencia, así, estuvo en la respuesta: mientras Estados Unidos puso límites en instalaciones concretas, Irán decidió bloquear el juego en todo el país. Eso tampoco significó que los entrenadores iraníes abandonaran inmediatamente la búsqueda.

El mismo reportaje explicaba que muchos jóvenes ya estaban acostumbrados a utilizar herramientas para sortear restricciones de servicios extranjeros, aunque hacerlo con un juego dependiente de la ubicación complicaba bastante las cosas. Pokémon GO consiguió que encontrar un Charmander implicara caminar hasta una plaza, pero también abrió problemas difíciles de imaginar cuando Pokémon nació en los años 90. En 2016, mientras medio planeta recorría las calles intentando hacerse con todos, Irán estaba preocupado por algo muy diferente: hasta dónde podía llevar a sus ciudadanos el mapa de un videojuego. En 3DJuegos | PS6 y la nueva Xbox están en problemas si se cumplen las predicciones de Samsung sobre el precio de la memoria RAM En 3DJuegos | Llevo 30 años comprando tarjetas gráficas, y creo que ha llegado la hora de volver a la gama media