Un 28 de julio de 1986, en la comunidad La Zompopera, perteneciente a Jinotega, Nicaragua, fueron emboscados por la contrarrevolución los jóvenes internacionalistas Yván Leyvraz, Joél Fieux y Berndt Coberstein. Junto a ellos también fueron asesinados los nicaragüenses Mario Acevedo y William Blandón Aguilar. Berndt Coberstein era de origen alemán, tenía 29 años de edad, era trabajador metalúrgico y sindicalista. Llegó a Nicaragua para realizar labores de apoyo social y comunitario. - De su interés: Nicaragua recuerda a los internacionalistas caídos en La Zompopera a 40 años de su legado Yván Leyvraz era de origen suizo, tenía 32 años de edad y había nacido en 1954.
Era obrero de la construcción y llegó al país a comienzos de 1983 para colaborar con la Revolución Popular Sandinista. En tanto, Joél Fieux era de origen francés y tenía 28 años. Llegó a Nicaragua en 1980 y participó en la Cruzada Nacional de Alfabetización. En el caso de los dos nicaragüenses, William Blandón Aguilar y Mario Acevedo, ambos eran locales y formaban parte de la estructura de apoyo a los proyectos sociales.
Uno era originario de Río San Juan y el otro de Managua, capital de Nicaragua. La Zompopera, 40 años después Ese día, los cinco se encontraban en Wiwilí, departamento de Jinotega, e iniciaban su gira hacia Matagalpa para continuar con sus labores. La Zompopera era una zona marcada por la violencia de la guerra. Allí mismo se registraron otras emboscadas en las que fueron asesinados jóvenes como Daniel Teller.
Teller fue asesinado el 30 de abril de 1983 en La Zompopera Número 1, del Batallón 3062, junto a unos diez jóvenes más. Siempre en La Zompopera fueron asesinados los jóvenes Álvaro Traña, Carlos Cisneros, Francisco Reyes y Javier Vallecillo, el 30 de abril de 1983. Cómo sucedieron los hechos: De acuerdo con relatos, los cinco jóvenes salieron de Jinotega para iniciar su viaje hacia Matagalpa, donde también desarrollarían trabajos comunitarios. Al pasar por La Zompopera, las dos camionetas en las que se movilizaban fueron emboscadas.
A las 11:30 de la mañana, las dos camionetas fueron atacadas. El primer vehículo recibió una lluvia de balas, pero logró pasar. El segundo vehículo fue acribillado y allí quedaron los cinco jóvenes. En memoria de aquellos jóvenes que ofrendaron sus vidas, fueron construidos monumentos para mantener vivo su recuerdo.
A 40 años de aquel hecho, La Zompopera continúa siendo un lugar asociado a la memoria de las víctimas de la violencia ocurrida durante la guerra en Nicaragua.