Bloomberg — La empresa de servicios financieros ASA, del magnate brasileño Alberto Safra, tiene previsto contratar a 50 personas en Estados Unidos este año para atender a clientes acaudalados, tanto estadounidenses como de América Latina. Esta decisión, que se enmarca en la mayor expansión internacional de la historia de ASA en el ámbito de la gestión patrimonial, duplicará la plantilla de la empresa en sus oficinas de Park Avenue, en Nueva York, y de Brickell Avenue, en Miami. “El objetivo de ASA es crear un negocio y una estructura en EE.UU. independientes de Brasil”, explicó Charles Ferraz, director de inversiones de la empresa en dicho país, durante una entrevista. El auge de las ofertas públicas iniciales (OPI) en EE.UU. ha creado nuevas oportunidades de inversión para los estadounidenses ricos, ya que, según datos recopilados por Bloomberg, las OPI se han multiplicado por más de cinco en lo que va de 2026 en Estados Unidos, hasta alcanzar los US$193.000 millones. Esta es una de las razones por las que ASA está barajando la posibilidad de abrir nuevas oficinas en ciudades como Chicago, Boston y Los Ángeles, según ha declarado Ferraz.
Mosche Majeski, que fue contratado a inicios del 2026 para dirigir la banca privada en Estados Unidos, está liderando la expansión de ASA en el país. En Latinoamérica, la estrategia consiste en tener presencia local no solo en Brasil, sino también en varios otros países, posiblemente comenzando en México y Panamá, señaló Ferraz, añadiendo que la especulación de que la empresa se proponía tener 300 empleados fuera de Brasil en cinco años parece conservadora. Su plantilla actual ronda los 1.000 empleados entre Brasil y el extranjero, frente a los más de 500 con que contaba en julio de 2025. Ver más: Alberto Safra demanda a su madre y hermanos por participación millonaria en banco Mientras ASA contrata a altos ejecutivos como Majeski y Antonio González, quien dirige la banca privada de la firma en América Latina, en Brasil, algunos de sus veteranos han abandonado la empresa, entre ellos Fabio Okumura, director de la gestora de activos, y Fabiano Zimmermann, director de los fondos ASA Alpha.
Okumura dejó ASA poco más de un año después de que la compañía adquiriera su empresa, Gauss Capital, integrando su equipo y sus productos. Alberto es hijo de Joseph Safra, el banquero que construyó un conglomerado que lo convirtió en el banquero más rico del mundo al momento de su muerte en 2020, el mismo año en que Alberto fundó ASA. Acordó vender su participación en el Grupo J. Safra en 2024.
Hoy, su firma con sede en São Paulo compite no solo con bancos y boutiques de Estados Unidos, brasileñas y latinoamericanas con amplia experiencia en el sector de los negocios dirigidos a clientes adinerados, sino también con la rama familiar que continúa operando el Grupo J. Safra. De acuerdo con un informe de la compañía publicado en marzo, J. Safra Group gestiona activos por un valor aproximado de US$590.000 millones.
La estructura de ASA en EE.UU. fue diseñada originalmente para gestionar los activos del propio Alberto Safra, explicó Gonzales. “Ahora podemos ofrecer a un cliente con unos pocos millones de dólares para invertir el mismo nivel de infraestructura que usa un multimillonario para realizar una inversión”, afirmó, y añadió que el público objetivo serían clientes con unos US$5 millones invertidos en la firma. Con un total de 32 oficinas, ASA gestiona activos por valor de 27.800 millones de reales (US$5.450 millones) en Brasil. No se especifica el monto de los activos gestionados fuera de Brasil. La fortuna de la familia Safra se remonta al menos al Imperio Otomano.
Vicky Safra, de 74 años, es la viuda de Joseph, quien falleció a los 82 años y fue uno de los herederos de un imperio bancario fundado a mediados del siglo XIX en Alepo, Siria. Vicky, la madre de Alberto y la familia poseen un patrimonio neto de aproximadamente US$26.700 millones, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Lea más en Bloomberg.com