Comunicado conjunto de la UEFA, la AFC y la CONCACAF contra Infantino

Comunicado conjunto de la UEFA, la AFC y la CONCACAF contra Infantino

La UEFA, la AFC y la CONCACAF han emitido un comunicado conjunto afirmando que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha traicionado su confianza "mediante el engaño" con su propuesta de venta de participaciones del Mundial. La UEFA acaba de hacer oficial la carta que el presidente de Alexander Ceferin, junto a sus homónimos en la CONCACAF y AFC, Víctor Montagliani y Salman Bin Ibrahim Al Khalifa, han remitido al mundo del fútbol en relación con la polémica con FIFA. El comunicado empieza recordando que "el fútbol es la mayor pasión compartida del mundo. No pertenece a ninguna persona ni a ninguna institución.

Pertenece a los jugadores, a los aficionados, a los clubes, a las federaciones miembro y a todas las instituciones encargadas de velar por su futuro". Los tres reconocen el crecimiento del fútbol pero que nunca es imputable a una sola persona como Gianni Infantino: "El crecimiento de la última década ha sido real. Pero ese progreso nunca fue obra de una sola persona. Fue el resultado del trabajo de la FIFA, las confederaciones, las federaciones miembro y las miles de personas que dedican su vida a este deporte".

Así pues, la ampliación de los torneos, la adjudicación de las Copas del Mundo de la FIFA de 2030 y 2034, la distribución de recursos a las federaciones "fueron logros compartidos, acordados conjuntamente y llevados a cabo de forma conjunta". Para los tres la cuestión que ahora se aborda no es el dinero o apoyar o no a una confederación u otra: "Se trata de algo más fundamental: la integridad del fútbol y la integridad del liderazgo en el fútbol no es un bien que se posea. No consiste en ostentar -ni en exigir- el poder para ejercerlo. Es un deber de servicio hacia la familia del fútbol que lo confía".

Y tienen claro que ya no confían en Infantino porque entienden que ha engañado al mundo del fútbol: "Cuando se rompe la confianza mediante el engaño, cuando una persona se antepone al colectivo que le ha confiado la autoridad, ese deber ha sido abandonado". Violación de la confianza de las Confederaciones Para los tres todo lo sucedido por la polémica en torno a los derechos del mundial no es un error. Es un falla de criterio: "La reciente carta de la FIFA a sus vicepresidentes y a las 211 federaciones miembro reconoce que se cometieron errores en el proceso. Lo trata como un fallo de comunicación, cuando lo que el fútbol presenció fue un fallo de criterio".

Incluso hablan de que buscaban segundas intenciones al limitar los plazos para decidir si entraban o no en el proyecto: "Una propuesta presentada en un plazo apretado, sin una consulta significativa, e impulsada hacia una fecha límite antes de que las Asociaciones Miembros pudieran examinar adecuadamente sus términos no es fruto de un descuido, sino el resultado de un diseño destinado a limitar el escrutinio". El escrito habla de "una violación fundamental de la confianza de las mismas instituciones a las que la FIFA está llamada a servir". Recuerdan que la FIFA también se ha comprometido a presentar un informe completo sobre estos hechos al Consejo de la FIFA, sin reconocer, una vez más, "que una gobernanza adecuada ante una falta de criterio tan profunda exigiría que dicha revisión fuera llevada a cabo por un tercero totalmente independiente, y no por la propia FIFA, su personal ni ninguna de las partes interesadas del mundo del fútbol". Muestran, además, su preocupación porque en la carta remitida por FIFA el pasado 6 de agosto confirmaba que solo un cargo electo estuvo presente en la reunión de la dirección celebrada en Marruecos.

No se invitó a ningún miembro del Consejo de la FIFA ni a ninguna federación miembro a participar. Solo estuvo presente el comité de gestión, compuesto por altos cargos empleados por la FIFA. Denuncian el silencio de la FIFA Los tres presidentes entienden que esta forma de actuar, convocándose así en lugar de hacerlo en la sede de Zúrich, "no hace sino reforzar estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que nos ha llevado a esta situación. No es la conducta de un guardián del fútbol, sino de alguien que cree que el fútbol debe rendir cuentas ante él.

Aquí hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, y distancia donde debería haber transparencia. Estas no son las cualidades que el fútbol merece en sus dirigentes". El comunicado concluye que "por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera ni por nuestra cuenta, sino juntos, y por el deber que tenemos para con el deporte al que servimos. La fuerza del fútbol siempre ha sido su unidad.

Hacemos un llamamiento para que ahora se respete esa unidad, y para que haya unos dirigentes que sirvan al fútbol, en lugar de intentar dominarlo".