España revela la magnitud de la crisis: 80.000 migrantes llegaron a Ceuta

España revela la magnitud de la crisis: 80.000 migrantes llegaron a Ceuta

El ministro de Política Territorial del Gobierno de España, Ángel Víctor Torres, cifró este lunes en unas 80.000 las personas migrantes que llegaron a Ceuta durante la entrada masiva registrada entre el 30 y 31 de julio, un episodio que calificó como una “emergencia tremenda”. Durante su visita a la ciudad autónoma; Torres explicó que la mayoría de las personas que ingresaron regresaron a Marruecos en un plazo de entre 24 y 48 horas. Sin embargo, la crisis dejó una fuerte presión sobre los servicios de acogida y seguridad de Ceuta. El funcionario señaló que alrededor de 1.400 menores migrantes no acompañados permanecen actualmente en la ciudad; una cifra que supera ampliamente la capacidad ordinaria del sistema de acogida.

Según los datos divulgados, los centros cuentan con capacidad para apenas 29 menores, por lo que el Gobierno ha colocado como prioridad la reagrupación familiar. España reporta la llegada masiva de 80.000 migrantes Torres reconoció que el sistema se encuentra completamente desbordado y anunció medidas para reforzar la respuesta estatal, entre ellas un incremento del personal de la Delegación del Gobierno y el despliegue de más efectivos de la Guardia Civil, Policía Nacional y Ejército. También se analiza la habilitación de nuevos espacios para atender a los menores. La situación mantiene en alerta a las autoridades españolas ante la posibilidad de nuevos intentos de entrada.

El Ministerio de Defensa incluso canceló los permisos del personal militar desplegado en Ceuta después de que circularan en redes sociales convocatorias para un nuevo cruce masivo previsto para el próximo 15 de agosto. Los servicios de seguridad consideran creíble la amenaza, aunque su materialización todavía es incierta. La crisis también ha generado preocupación entre los habitantes de Ceuta. El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas; había advertido días atrás que todavía permanecían miles de personas sin identificar y reclamó mayor apoyo del Gobierno central y de la Unión Europea.

Las autoridades españolas mantienen activos los dispositivos de seguridad y atención humanitaria mientras buscan recuperar la normalidad en una ciudad cuya población ronda los 80.000 habitantes.