“Si esperas la preparación perfecta, las condiciones perfectas, el momento perfecto, estarás esperando toda la vida”, dijo Jakob Ingebrigtsen antes de afrontar el 5.000m que le devolvió a la gloria en el Europeo de Birmingham 2026. El noruego de 25 años ganó su séptimo oro continental después de pasarse toda la temporada sin competir para dedicarse en cuerpo y alma a recuperarse de la operación del tendón de Aquiles que se hizo en enero. “Cualquiera que me haya visto competir a lo largo de los años sabrá que la competición es lo que me motiva. Estoy sano, el entrenamiento ha ido bien y, tras hablar con mi equipo, llegamos a la conclusión de que no hay ningún motivo para no competir en Birmingham”, explicó el noruego, que extendió todavía más su imbatibilidad a nivel continental, donde ha ganado todas las pruebas en las que ha participado (tres oros en 1.500m y cuatro en 5.000m). "Y dentro de dos años volveré a por más", avisó Jakob apuntando a su futura presencia en el Europeo de Chorzow 2028. Ingebrigtsen corrió, como solía hacer en sus tiempos de plenitud, de menos a más, remontando posiciones desde la cola del grupo.
Jimmy Gressier, flamante campeón mundial de los 10.000m en Tokio 2025, le marcó de cerca en todo momento para responder a cada movimiento. El noruego fue cocinando su victoria de forma paciente, vuelta a vuelta, hasta tomar las riendas de la prueba a falta de los últimos tres giros. El francés, ambicioso, pasó primero al toque de campana del último giro, pero los 400 metros finales se le hicieron demasiado largos para contrarrestar a un Ingebrigtsen que volvió a tener las piernas necesarias para imponerse con autoridad con 13’15”29.