Seguir a FinanzasDigital en Google El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) planteó la creación de una Comisión Nacional Independiente que se encargue de revisar y actualizar las normas sismorresistentes de las edificaciones y la planificación urbana del país. La propuesta fue presentada por Enzo Betancourt, presidente del CIV, quien destacó la necesidad de aprovechar la evidencia dejada por el doble sismo para determinar las causas de los daños y mejorar las condiciones de seguridad de las construcciones. La iniciativa forma parte del documento «Preservar la evidencia hoy es proteger la vida mañana», suscrito esta semana por organizaciones gremiales, instituciones y universidades venezolanas. Más leídas Saime modifica horarios de atención en oficinas de Caracas desde este lunes La manía de ahogar el español Cancilleres de Venezuela y España exploran nuevas áreas de cooperación Una comisión para investigar los colapsos De acuerdo con la propuesta, la Comisión Nacional Sismorresistente estaría integrada por un grupo interdisciplinario de profesionales.
Entre sus principales tareas estaría elaborar informes públicos sobre las causas de los colapsos y formular recomendaciones para actualizar y fortalecer las normas sismorresistentes nacionales. También debería aportar información para el diseño de políticas públicas destinadas a reducir los riesgos de desastres, mejorar la planificación territorial y orientar una reconstrucción más resiliente. La comisión tendría además entre sus responsabilidades revisar las leyes de ordenamiento urbano y las normas relacionadas con el diseño, la construcción, inspección y supervisión de edificaciones e infraestructura. Para Betancourt y las organizaciones que respaldan el documento, los edificios afectados por el doble sismo representan una oportunidad excepcional para estudiar qué ocurrió.
La evidencia, sostienen, podría resultar fundamental para evitar que se repitan fallas similares en futuras construcciones. Piden preservar los edificios afectados Uno de los principales llamados del documento es a evitar que las edificaciones colapsadas o gravemente afectadas sean demolidas o retiradas antes de que puedan ser examinadas técnicamente. Las organizaciones plantean que ningún inmueble debería ser intervenido, total o parcialmente, sin una evaluación y autorización previa de una comisión técnica competente. La única excepción sería la existencia de un riesgo inminente que comprometa las labores de búsqueda y rescate o la seguridad pública.
Antes de retirar los escombros, los expertos consideran necesario aplicar procedimientos de ingeniería patológica y de ingeniería forense estructural. El objetivo sería documentar los daños, analizar muestras y determinar con precisión las causas de los colapsos y las fallas registradas. El manejo de los escombros también preocupa El documento también llama la atención sobre la forma en que deben ser manejados, transportados y finalmente dispuestos los escombros. Las organizaciones firmantes consideran necesario establecer una estrategia rigurosa que permita reducir los riesgos ambientales, con especial atención a la protección del frente marino y de las costas venezolanas.
La idea de fondo es que la reconstrucción no se limite a levantar nuevamente las estructuras dañadas, sino que permita identificar las fallas y convertirlas en conocimiento para reducir los riesgos futuros. «Las lecciones derivadas de estas investigaciones contribuirán a salvar innumerables vidas en el futuro», señala el documento, que plantea que la reconstrucción debe apoyarse en el conocimiento científico y la transparencia. Entre las instituciones que suscribieron la iniciativa se encuentran la Cámara Venezolana de la Construcción, la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat, el Colegio de Ingenieros de Venezuela, el Colegio de Arquitectos de Venezuela y la Comisión de Infraestructura, Vivienda y Hábitat de Fedecámaras. También figuran la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Metropolitana. Para los promotores de la propuesta, estudiar lo ocurrido antes de retirar las estructuras y los escombros es una condición esencial para que la reconstrucción permita construir ciudades más seguras frente a futuros terremotos.
Con información de nota de prensa