Julián se lo está currando

Julián se lo está currando

Julián Álvarez no da la imagen de ser un futbolista ‘destroyer’ como en su época podían darla un Samuel Eto’o, un Diego Costa o un Zlatan Ibrahimovic. Parece más un chico de modales suaves y educados. Sin embargo, cuando alguien se convierte en el delantero centro titular de la selección argentina es que tiene carácter para dar y tomar, aunque no vaya montando reyertas en las canchas con el primer rival que se le cruza por delante. La conclusión es que, teniendo el Atlético de Madrid la razón legal del asunto (con un contrato firmado hasta 2030 por el argentino y una cláusula que bordea los 500 millones de euros), a Julián lo han ‘toreado’.

Si le prometieron, como explica su entorno, que se sentarían con él este verano para analizar su petición de febrero de querer salir si seguía sintiendo esa necesidad vital, lo que no pueden hacer ahora es ignorarlo. Las promesas se hacen si hay voluntad de cumplirlas. Si no la hay, mejor no darle una patada hacia delante al problema porque al final eso acaba convirtiéndose en una tangana pública. Y Julián, que es argentino como el Cholo, va camino de liarla bien gorda.

El delantero tiene entre ceja y ceja jugar en el Barça y va a apurar sus opciones hasta el final. Y si para ello tiene que plantarse, lo hará. Eso no es garantía de que se salga con la suya, pero sí que obligaría a su club y a su entrenador a dar explicaciones y a tomar decisiones al respecto. Lo que está claro es que Julián, con sus armas, se lo está currando para vestir de azulgrana y de eso hay que tomar nota.