En su misiva a Raúl Castro, Putin destacó que la vida entera del general de Ejército estuvo consagrada al servicio abnegado de la Patria. De igual forma, afirmó que su nombre es símbolo de libertad, justicia y patriotismo para millones de personas en el mundo. El jefe de Estado ruso subrayó que en la nación euroasiática se honra con profundo respeto la memoria de Fidel Castro, a quien calificó como amigo fiel e incondicional, reconociendo su aporte extraordinario a la construcción de las relaciones de asociación integral entre La Habana y Moscú. Dirigido a Díaz-Canel, el mensaje resaltó que bajo la conducción del Comandante en Jefe se alcanzaron enormes logros socioeconómicos y se multiplicó el prestigio internacional de la isla.
Asimismo, reconoció los esfuerzos incansables de Fidel Castro en aras de la construcción de un orden mundial justo y democrático. Al concluir la lectura, Shvidkói hizo uso de la palabra en nombre propio y evocó momentos personales que marcaron la profunda conexión entre los pueblos de Rusia y Cuba. Recordó que tras el triunfo de la Revolución en 1959, la Unión Soviética acogió el proceso como un fenómeno orgánico y de justicia social, hasta el punto de que los jóvenes de la época jugaban en las calles a ser «barbudos» asaltando un imaginario cuartel Moncada. Para cerrar su intervención, el enviado ruso evocó una de las citas predilectas del líder cubano: «La Patria es altar, no pedestal», y aseveró que Fidel Castro ofrendó su vida entera en ese altar. mh/mks