La cifra de víctimas ha vuelto a aumentar a medida que las autoridades municipales y departamentales han incorporado nuevos fallecimientos y los servicios de rescate han accedido a zonas que permanecían incomunicadas. La diferencia entre los recuentos responde al distinto ritmo de consolidación de los datos nacionales, regionales y locales, por lo que todos los balances continúan siendo provisionales. Los balances territoriales superan el recuento de la Presidencia mientras continúa la identificación de las víctimas Los balances locales elevan la cifra de muertos Las últimas actualizaciones de las autoridades territoriales sitúan en al menos 250 personas fallecidas el balance del seísmo del lunes 10 de agosto. Esta cifra supera ampliamente el recuento de 181 muertos comunicado por el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, que también informó de 2.595 personas heridas y 195 personas desaparecidas .
Balance disponible Fallecidos Heridos Desaparecidos Alcance del recuento Presidencia de Colombia 181 2.595 195 Consolidado nacional comunicado por el Gobierno Autoridades territoriales Al menos 250 Sin cifra única consolidada Sin cifra única consolidada Suma de balances regionales y municipales El recuento de Asocapitales que figuraba en las primeras informaciones únicamente agrupaba los datos de las 32 ciudades capitales. Por tanto, dejaba fuera a las víctimas registradas en municipios, pueblos y zonas rurales de los departamentos más afectados, entre ellos Valle del Cauca, Risaralda, Chocó y Caldas. Los datos territoriales detallados contabilizaban inicialmente 130 fallecidos en Valle del Cauca , incluidos 95 muertos en Cali; alrededor de 90 fallecidos en Risaralda ; 14 muertos en Chocó y seis fallecidos en Caldas. Nuevas actualizaciones municipales posteriores elevaron el recuento conjunto por encima de las 250 víctimas mortales.
Cali y Pereira concentran buena parte de las víctimas, los edificios derrumbados y las personas atrapadas Cali y Pereira centran las operaciones de rescate La situación es especialmente grave en Cali , donde las autoridades locales han comunicado 95 fallecidos, 949 heridos y 86 personas rescatadas. Los equipos de emergencia trabajaban además para localizar a 239 personas que podían continuar atrapadas entre los escombros de 56 edificios colapsados. En Pereira , los últimos recuentos locales elevan el número de fallecidos por encima del centenar. La capital de Risaralda, próxima al epicentro del terremoto, presenta graves daños en viviendas, edificios públicos, vías de comunicación y servicios esenciales.
Los bomberos, la Defensa Civil, la Cruz Roja, el Ejército y grupos de voluntarios continúan retirando toneladas de hormigón y ladrillos. Las operaciones se desarrollan con grúas, cámaras térmicas, drones, sensores de movimiento y perros especializados en la localización de personas. Algunos de los rescates han permitido mantener la esperanza entre las familias. En Cali, los servicios de emergencia lograron sacar con vida a un bebé y a su madre, además de localizar a otros supervivientes después de varias horas bajo los escombros.
Las autoridades de Cali y Pereira han decretado restricciones de movilidad y toques de queda nocturnos para evitar saqueos, despejar las carreteras y facilitar el paso de ambulancias, maquinaria pesada y equipos de rescate. La presencia policial y militar se ha reforzado en los barrios más dañados. Las primeras 48 horas son decisivas para encontrar con vida a quienes permanecen bajo las estructuras colapsadas El mayor terremoto registrado en Colombia en el siglo XXI El Servicio Geológico Colombiano situó el epicentro del terremoto en el municipio de San José del Palmar , en el departamento del Chocó. El movimiento se produjo a las 7.34 horas del lunes 10 de agosto, alcanzó una magnitud de 7,4 y tuvo una profundidad de 103 kilómetros.
El organismo considera que se trata del terremoto de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI. El seísmo fue percibido en buena parte del territorio colombiano y también en zonas de Ecuador, Panamá y Venezuela. Desde el movimiento principal se han producido decenas de réplicas, aunque con una intensidad considerablemente menor. El balance de daños comunicado por el Gobierno refleja la magnitud de la destrucción, aunque las cifras siguen sujetas a revisión conforme avanzan las inspecciones en las zonas urbanas y rurales.
Daños incluidos en el balance nacional Número de estructuras o infraestructuras Viviendas completamente destruidas 1.136 Viviendas averiadas 8.357 Edificios colapsados 48 Centros educativos dañados 807 Centros sanitarios afectados 85 Carreteras con daños 74 Las cifras nacionales sobre edificios derrumbados son inferiores a las comunicadas por algunas administraciones locales, una diferencia que vuelve a mostrar las dificultades para consolidar la información durante las primeras horas de la emergencia. Los daños también han afectado al funcionamiento de aeropuertos, hospitales y redes de electricidad, agua y telecomunicaciones. Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura han registrado suspensiones o restricciones en sus operaciones aéreas. El Gobierno prepara subsidios de alquiler y alivios en los servicios públicos para las familias que han perdido sus viviendas Ayudas para las familias afectadas De la Espriella ha recorrido Quibdó, Cali y Pereira para supervisar la respuesta institucional después de declarar la situación de desastre nacional.
El Ejecutivo ha movilizado efectivos militares, equipos de ingeniería, unidades caninas, maquinaria y suministros básicos hacia las zonas con mayores daños. Entre las primeras medidas anunciadas figura un subsidio de alquiler para las familias cuyas viviendas no puedan seguir siendo habitadas. El Gobierno también prepara alivios temporales en el pago de los servicios públicos y el suministro de agua, alimentos, plantas eléctricas, combustible, carpas y material sanitario. La referencia inicial a más de 1.400 familias beneficiarias no corresponde todavía a ayudas económicas entregadas, sino al número preliminar de viviendas afectadas en algunas de las zonas inspeccionadas.
El censo de damnificados continúa abierto y será utilizado para determinar quiénes pueden acceder a los programas de alojamiento temporal y reconstrucción. España mantiene movilizados a la Embajada, el Consulado General en Bogotá y la unidad de emergencia del Ministerio de Asuntos Exteriores. El ministro José Manuel Albares ha informado de que todavía hay 164 españoles sin localizar , aunque por el momento no existe constancia de ciudadanos españoles fallecidos o heridos. La Unión Europea ha activado el sistema de satélites Copernicus para apoyar la evaluación de los daños y las operaciones de rescate.
También se ha puesto en marcha el mecanismo europeo de asistencia consular, mientras varios países han ofrecido equipos especializados y ayuda humanitaria a Colombia. Una emergencia que continúa abierta Los equipos de rescate mantienen como prioridad la búsqueda de personas con vida bajo los edificios derrumbados. Las autoridades han pedido silencio en determinados sectores durante las operaciones para que los especialistas puedan escuchar posibles señales procedentes del interior de las estructuras. El número definitivo de fallecidos, heridos y desaparecidos continuará cambiando conforme se retiren los escombros, se recuperen las comunicaciones y las cifras municipales se incorporen al balance nacional.
Hasta entonces, la diferencia entre los 181 muertos confirmados por el Gobierno y los al menos 250 fallecidos contabilizados por las autoridades territoriales seguirá marcando la evolución del peor desastre sísmico sufrido por Colombia en los últimos años.