Elena Urrestarazu y Beatriz Echeveste, doctoras de la Unidad del Sueño de la CUN: “Estar en la cama despierto sin dormir puede acabar generando…”

Elena Urrestarazu y Beatriz Echeveste, doctoras de la Unidad del Sueño de la CUN: “Estar en la cama despierto sin dormir puede acabar generando…”

A todo el mundo le preocupa el sueño y dormir bien. Son aspectos del día a día en los que nos fijamos y con los que muchas personas se llegan a obsesionar. Hay quienes creen que hay que dormir obligatoriamente ocho horas, mientras que otros optan por dormir lo mínimo. De todo ello han hablado las doctoras Elena Urrestarazu y Beatriz Echeveste, de la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra.

Desde pequeños nos han enseñado que dormir 8 horas debe ser la norma. No obstante, estudios e investigaciones recientes confirman que podría no ser así, al menos no de una manera tan drástica. Las expertas Elena Urrestarazu y Beatriz Echeveste han hablado de ello en las últimas horas en varias entrevistas con motivo de la publicación de su libro: Vamos a dormir: mitos y verdades (Palabra, 2026). Puedes encontrarlo en Amazon.

Un 48% de los españoles no duerme bien Los datos que comparten estas expertas son fulminantes: un 48% de la población adulta de España no tiene un sueño que se pueda considerar de calidad. No solo eso, sino que la Sociedad Española de Neurología indica que uno de cada tres personas sufre algún tipo de trastorno que esté relacionado con el descanso. La estadística es mala y muestra lo mucho que hay que mejorar en España para que las personas puedan dormir mejor y proporcionar a sus cuerpos aquello que necesitan. El problema es que España, por sus costumbres, cultura y forma de vida, no favorece a un buen descanso.

Tal y como dicen las doctoras al frente del libro, hay distintos factores que nos afectan. Por un lado, nuestro estilo de vida, el cual se decanta por horarios tardíos. Esto, en lo que influye el horario solar, provoca que «jornadas largas, cenas retrasadas y una gran exposición a la luz por la noche» alteren el ritmo biológico. Elena Urrestarazu es la directora de la Unidad del Sueño de la CUN, mientras que Beatriz Echeveste trabaja en la misma como especialista.

Juntas han dado forma a este libro donde exponen muchos de los problemas y datos que estamos comentando en la noticia. Por ejemplo, que otros motivos que nos llevan a un mal descanso y que, además, hay multitud de casos en los que estos factores «se retroalimentan». Hablan de problemas adicionales como: - Sufrir un elevado nivel de estrés - Tener horarios irregulares - Exceder el uso de pantallas antes de irnos a la cama - Pensar demasiado en que necesitamos dormir Esto último es especialmente curioso, puesto que las doctoras explican que es frecuente encontrarse con personas que encajan en dos extremos: - Personas que creen que “dormir está sobrevalorado” - Aquellos que son rígidos y que se obligan a “dormir 8 horas seguidas y se frustran cuando no lo consiguen” Ambos lados, son malos. Estas reglas del sueño se pueden convertir en una obsesión que afecta a las personas y que influye en la forma en la que dormimos.

Problemas habituales y riesgos de salud Las expertas de la Clínica Universidad de Navarra hablan de los problemas que se pueden generar si no tenemos cuidado con nuestros hábitos de sueño. Siempre, eso sí, sin entrar en la obsesión y sin dejarnos llevar por la paranoia de la necesidad de dormir ocho horas obligatoriamente todos los días. Algunos de los principales riesgos de salud que destacan incluyen: - Enfermedades cardiovasculares y metabólicas - Deterioro cognitivo - Trastornos del estado de ánimo Además, insisten en que hay que tener cuidado con la forma en la que afrontamos el sueño, puesto que » Estar en la cama despierto sin dormir puede acabar generando frustración y perpetúa el insomnio». Otro de los problemas de los que hablan es la técnica por la que optan algunas personas: compensar las noches en las que hayan dormido menos o mal.

Si en alguna ocasión hemos tratado de compensar la falta de sueño de la noche anterior con una siesta larga o con una noche mucho más larga de lo habitual, tenemos que saber que es un error. Según comentan estas expertas, «Estas estrategias pueden perpetuar el insomnio«. También alertan de que no deberíamos obsesionarnos con los datos que nos dan los relojes inteligentes sobre la calidad del sueño. De hacerlo, nos podemos exponer a ortosomnia, que se trata de la «preocupación excesiva por conseguir una puntuación perfecta de sueño».

La solución a los problemas de sueño Aunque mejorar el sueño es un proceso largo y que requiere dedicación, Elena Urrestarazu y Beatriz Echeveste aportan algunas claves. Para comenzar, recomiendan tratar de asociar la cama a dormir, sin más. Eso significa dejar de lado otras prácticas, como estar tumbados en la cama para ver la tele o jugar con el móvil. Para evitar problemas, recomiendan que cumplamos la regla de los 20 minutos.

Así, la norma general que recomiendan es que, cuando hayan pasado entre 15 y 20 minutos, si no nos hemos dormido, será mejor «levantarme, relajarme e intentar volver a conciliar el sueño». ¿Pero cómo hacerlo? Lo que recomiendan es «ir a otra habitación con poca luz» y, una vez allí, hacer una actividad que sea «tranquila». Recomiendan «leer unas páginas, escuchar un audio relajante o practicar respiración». Sobre cuándo debemos volver a la cama, recomiendan que sea «cuando reaparezca la somnolencia».

Es decir, cuando empecemos a sentir que tenemos sueño de nuevo. Durante ese periodo de tiempo, habrá que evitar estar pensando repetidamente que tenemos que dormirnos, dado que jugará en nuestra contra.