En el departamento de San Carlos, Mendoza, un grupo de inversores tecnológicos desarrolla desde 2023 un predio de 32.000 hectáreas de campo y precordillera conocido como Wamani, que incluye un pico de 5.000 metros de altura. Según reportó el Financial Times , la infraestructura construida hasta ahora combina casas prefabricadas con domos geodésicos equipados con paneles solares, en un terreno remoto sin acceso a las redes de servicios convencionales. Elegir el domo geodésico como estructura base no es casual: es, según describen numerosos estudios de ingeniería, una de las formas de construcción más eficientes y resistentes jamás diseñadas para funcionar de manera autónoma. La geometría que resiste más con menos material La casa domo de Buckminster Fuller, en restauración luego de su deterioro © By Nyttend Own work, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=29522910 El domo geodésico fue patentado en 1954 por el ingeniero e inventor estadounidense Richard Buckminster Fuller , aunque diseños similares ya habían sido explorados antes por el ingeniero alemán Walther Bauersfeld.
Su principio de diseño consiste en distribuir las cargas estructurales de manera uniforme a través de una red de triángulos ensamblados en un patrón esférico, lo que le permite encerrar el mayor volumen interior posible con la menor cantidad de material de construcción. Según describe Geoship , una empresa especializada en domos biocerámicos, esa forma esférica desvía el viento en lugar de resistirlo de frente con paredes planas, y elimina las uniones débiles entre techo y pared donde suelen fallar primero las construcciones convencionales. Ese diseño le permite al domo soportar vientos huracanados , cargas de nieve intensas y actividad sísmica considerablemente mejor que una vivienda tradicional de paredes rectas, algo especialmente relevante en un entorno como la precordillera mendocina, donde el clima extremo obliga con frecuencia a interrumpir las tareas en el predio. Hasta 30% menos de energía para climatizar Además de su resistencia estructural, los domos geodésicos ofrecen ventajas energéticas concretas .
Al minimizar la superficie externa en relación al volumen interior, distintos estudios registran ahorros de energía de hasta un 30% o más frente a construcciones tradicionales de tamaño comparable, gracias a una circulación de aire más eficiente tanto en invierno como en verano. Esa eficiencia reduce la potencia necesaria en los sistemas de calefacción y refrigeración, un factor clave cuando toda la energía disponible proviene de paneles solares instalados en el propio predio, sin ninguna conexión a una red eléctrica externa. La superficie curva del domo, además, facilita el montaje de paneles solares con ángulos de exposición variables a lo largo del día, permitiendo capturar luz solar de manera más constante que un techo plano tradicional. Conectividad satelital e inteligencia artificial sin depender de internet El predio cuenta con conectividad mediante Starlink , la red de internet satelital de baja órbita, lo que permite mantener comunicaciones incluso en una zona sin infraestructura de telecomunicaciones terrestre.
Según el propio reporte del Financial Times, los responsables del proyecto evalúan además descargar e instalar grandes modelos de lenguaje de inteligencia artificial en computadoras alimentadas exclusivamente con energía solar, con el objetivo de mantener un sistema de consulta y procesamiento de información local, capaz de funcionar de forma completamente independiente incluso si las redes globales de datos quedaran fuera de servicio. Esa combinación (generación solar propia, estructura de bajo consumo energético y sistemas de cómputo capaces de operar de forma autónoma) resume el enfoque de ingeniería detrás de este tipo de proyectos de infraestructura remota: no se trata solo de construir refugio físico, sino de sostener capacidad energética y de procesamiento de datos en un entorno completamente desconectado de cualquier red centralizada. Un modelo que se replica en otros puntos del planeta El uso de domos geodésicos autosuficientes para proyectos residenciales remotos y resistentes al clima extremo viene creciendo en distintas partes del mundo, tanto para vivienda permanente como para instalaciones de emergencia y alojamiento temporal en zonas de difícil acceso, donde el traslado de materiales de construcción convencionales resulta costoso o directamente inviable.