¿Invertir en oro es rentable? Esto habría pasado con US$1.000 en 3, 5, 10 y 20 años

¿Invertir en oro es rentable? Esto habría pasado con US$1.000 en 3, 5, 10 y 20 años

Bloomberg Línea — Destinar un 5% de un portafolio al oro habría elevado el retorno y reducido la volatilidad durante los últimos 20 años, según un ejercicio del World Gold Council. El efecto también se observa en horizontes de tres, cinco y diez años. El cálculo parte de una cartera hipotética compuesta inicialmente por 70% en acciones y 30% en renta fija. Dentro de las acciones, 60% corresponde al MSCI World y 10% al MSCI de mercados emergentes.

La renta fija se divide entre bonos del Tesoro y deuda corporativa de Estados Unidos. Jeremy de Pessemier, estratega de asignación de activos y autor principal, sostiene que “mirando hacia atrás durante las últimas dos décadas, una asignación al oro proporcionó dos beneficios clave: aumentó los retornos absolutos y redujo la volatilidad del portafolio”. Para introducir el oro, el World Gold Council reduce proporcionalmente la participación de los demás activos. Así, compara una cartera sin exposición al metal con otra en la que este representa 5% del capital.

Qué habría pasado al invertir 5% en oro Para dimensionar esos porcentajes en dinero, un ejercicio hipotético elaborado a partir de los retornos anualizados del World Gold Council permite observar qué habría ocurrido con una inversión inicial de US$1.000. La diferencia más amplia aparece en el periodo de tres años. Una inversión inicial de US$1.000 habría crecido hasta cerca de US$1.537 con el portafolio sin oro, a partir de su retorno anualizado de 15,4%. Con una asignación de 5% al metal y un retorno de 16,2%, habría alcanzado unos US$1.569.

La diferencia sería de alrededor de US$32 sobre los mismos US$1.000 iniciales. A la vez, la volatilidad anualizada habría bajado de 9,9% a 9,6%, mientras la pérdida máxima se habría reducido de 13,3% a 12,1%. A cinco años, los US$1.000 se habrían convertido en aproximadamente US$1.469 sin oro, con un retorno anualizado de 8,0%. Con 5% del portafolio en el metal, la inversión habría llegado a cerca de US$1.511, dado el rendimiento anualizado de 8,6%.

En diez años, la diferencia se amplía por el efecto acumulativo. Los US$1.000 habrían crecido hasta unos US$2.594 con un retorno anualizado de 10%, frente a aproximadamente US$2.641 con la cartera que destinó 5% al oro y obtuvo 10,2% anualizado. La brecha porcentual es menor al extender el ejercicio a 20 años. Con un retorno anualizado de 7,8%, US$1.000 habrían crecido hasta aproximadamente US$4.490.

Con 5% en oro y una rentabilidad de 7,9%, el monto final habría rondado los US$4.570. El ejercicio también muestra diferencias en el riesgo. A 20 años, la volatilidad anualizada fue de 11,3% con oro, frente a 11,8% sin el metal. La pérdida máxima fue de 38,6% para la cartera con oro y de 41% para el portafolio original.

Oro frente a otros commodities El ejercicio cobra relevancia porque el World Gold Council calcula que la exposición a commodities suele representar menos de 10% de una cartera y, dentro de ella, el oro normalmente supone menos de 10%. Así, muchos portafolios tendrían una exposición inferior al 1% al metal. El organismo considera que esa participación no refleja las características del oro frente a otras materias primas. De Pessemier escribe que “el oro puede ser un commodity, pero no es uno típico”.

En los periodos de tres, cinco, diez y 20 años terminados el 30 de junio de 2026, el oro superó a los índices amplios de commodities y a la mayoría de sus subíndices. En el horizonte de 20 años, además, aventajó a todas las demás subclases analizadas. Una diferencia aparece en el costo asociado con los futuros. Entre junio de 2006 y junio de 2026, el oro rindió 9,9% en términos spot y 8,9% mediante futuros.

El petróleo registró un retorno spot de -0,2% y uno de -7,2% mediante futuros. El oro también mostró una volatilidad inferior a la de varias materias primas. El análisis atribuye parte de esa diferencia a sus fuentes de demanda, que incluyen inversión, bancos centrales, joyería y tecnología, además de una oferta disponible que no depende únicamente de la producción minera anual. El peso de la diversificación El aporte del 5% no se limita al retorno.

En el portafolio hipotético del World Gold Council, el oro genera 28% del beneficio total de diversificación, entendido en el análisis como el aporte de los distintos activos a reducir el riesgo general de la cartera. Es la mayor contribución entre los activos evaluados. Una asignación de 5% a commodities aporta, en comparación, 15% del beneficio de diversificación. Según De Pessemier, “su correlación persistentemente baja con otras clases de activos lo hace inigualable para la diversificación del portafolio”.

El comportamiento durante episodios de caídas bursátiles forma parte del argumento. En el cuarto trimestre de 2018, el MSCI USA perdió 14% y los commodities 9%, mientras el oro avanzó 8%. En el primer trimestre de 2020, el índice estadounidense cayó 20% y los commodities 23%, frente a un retorno de 6% del oro. Los resultados corresponden a un ejercicio elaborado por el World Gold Council, una organización de la industria del oro, y parten de una cartera hipotética.

El desempeño histórico tampoco establece cuál será el retorno de una asignación de 5% en periodos futuros. El seguimiento queda, por tanto, en cómo evolucionan el retorno, la volatilidad y la correlación del oro con otros activos bajo distintos ciclos. Son las variables que determinarán si el aporte observado en los horizontes estudiados se mantiene en una cartera hacia adelante.