El encarecimiento de las necesidades básicas empieza a mostrar signos de moderación en México . Los datos correspondientes a julio reflejan una desaceleración del coste de la canasta alimentaria , utilizada para calcular la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, tanto en las áreas rurales como en las urbanas. La evolución, sin embargo, continúa siendo desigual dependiendo del lugar de residencia. La canasta alimentaria se encarece menos que hace un año tanto en las zonas rurales como en las ciudades El coste de la canasta alimentaria pierde fuerza La variación anual de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos se situó en julio de 2026 en el 2,0% en el ámbito rural y en el 3,8% en el urbano , según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía ( Inegi ).
La comparación con julio de 2025 muestra una clara moderación. Entonces, el incremento anual fue del 2,9% en las zonas rurales y del 4,3% en las urbanas. El ritmo de crecimiento se ha reducido, por tanto, en 0,9 puntos porcentuales en las áreas rurales y en 0,5 puntos porcentuales en las urbanas . Evolución de la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos Julio 2025 Julio 2026 Diferencia Ámbito rural 2,9% 2,0% -0,9 puntos Ámbito urbano 4,3% 3,8% -0,5 puntos La Línea de Pobreza Extrema por Ingresos refleja el valor monetario de la canasta de alimentos necesaria para cubrir las necesidades básicas de una persona.
Por tanto, los porcentajes no representan directamente la proporción de mexicanos en situación de pobreza extrema, sino la evolución del coste del umbral utilizado para medirla. El incremento de la cesta alimentaria queda por debajo de la inflación en el campo, pero sigue superándola en las ciudades La presión es mayor en los hogares urbanos El comportamiento de la inflación en México también pone de manifiesto las diferencias entre ambos ámbitos. La tasa general anual se situó en julio en el 3,1% . El incremento del 2,0% registrado por la canasta alimentaria rural quedó 1,1 puntos porcentuales por debajo de la inflación general .
En las ciudades ocurrió lo contrario: el crecimiento del 3,8% superó la inflación en 0,7 puntos porcentuales . Indicador Variación anual Diferencia frente a la inflación Inflación general 3,1% — Canasta alimentaria rural 2,0% -1,1 puntos Canasta alimentaria urbana 3,8% +0,7 puntos Esta diferencia supone que la presión del precio de los alimentos continúa siendo relativamente mayor para los hogares urbanos, pese a la desaceleración registrada frente al ejercicio anterior. Entre los componentes que más contribuyeron al aumento anual del valor de la canasta aparecen los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar , la papa y la cebolla . Los tres registraron una incidencia mayor en el ámbito rural.
Los alimentos consumidos fuera del hogar, la papa y la cebolla concentran parte de las mayores presiones sobre el presupuesto familiar También se modera la Línea de Pobreza por Ingresos Los datos del Inegi permiten ampliar el análisis más allá de la alimentación. La Línea de Pobreza por Ingresos , que incluye tanto el valor de la canasta alimentaria como el de otros bienes y servicios considerados necesarios, aumentó un 2,9% en las zonas rurales y un 3,5% en las urbanas . En este indicador, el crecimiento rural se quedó 0,2 puntos porcentuales por debajo de la inflación general, mientras que la variación urbana la superó en 0,4 puntos. Indicador de pobreza por ingresos Rural Urbano Línea de Pobreza Extrema por Ingresos 2,0% 3,8% Línea de Pobreza por Ingresos 2,9% 3,5% Inflación general 3,1% 3,1% Los productos incluidos en la canasta alimentaria fueron también los que más contribuyeron al incremento anual de la Línea de Pobreza por Ingresos en ambos ámbitos.
La desaceleración supone un alivio respecto a 2025, aunque el coste de las necesidades básicas continúa creciendo Un termómetro del poder adquisitivo de los hogares La evolución de estas líneas constituye una referencia especialmente relevante para conocer la presión que soportan los presupuestos familiares. Cuando el coste de la alimentación , los bienes y los servicios esenciales aumenta por encima de los ingresos de los hogares, crece también el riesgo de que más personas tengan dificultades para cubrir sus necesidades básicas. Los indicadores difundidos por Inegi se elaboran a partir de información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo y del Índice Nacional de Precios al Consumidor , dos de las principales referencias estadísticas para analizar la evolución del empleo, los ingresos y los precios en México. Los datos de julio reflejan, en definitiva, una menor velocidad en el encarecimiento de la canasta alimentaria respecto a hace un año.
La mejora resulta más evidente en el ámbito rural, mientras que las ciudades continúan registrando un crecimiento del coste de los alimentos superior a la inflación general.